El desarrollo de la metalurgia científica argentina y sus resultados

José Ovejero García repasa la historia de la metalurgia argentina, desde una pieza arqueológica datada entre el año 600 y 900 d.C. hasta la metalurgia nuclear que comenzó en el Centro Atómico Constituyentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica a fines de la década de 1950.


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Autor: José Ovejero García (*)
Tema: MATERIALES

La metalurgia(1) es una actividad con amplitud de aplicaciones prácticas, artísticas y tecnológicas, y uno de los pilares del desarrollo tecnológico mundial. Durante mucho tiempo fue solo una disciplina empírica, descriptiva y artesanal, que comenzó en Medio Oriente, en la edad de los metales (4.000 años a.C.). En Argentina, un bello vestigio de metalurgia artesanal es la placa arqueológica Lafone Quevedo(2), datada entre el 600 y 900 d.C. En la segunda mitad del siglo XX, sin perder sus cualidades, la metalurgia llegó a ser una disciplina científica rigurosa y se la llamó Metalurgia Moderna. Con el tiempo, los estudios se extendieron también a los materiales no metálicos, dando nacimiento a la Ciencia de los Materiales. A partir de allí fueron surgiendo descubrimientos, como por ejemplo ¿por qué los metales dúctiles(3) y maleables, al ser deformados se endurecen perdiendo su ductilidad? Estos nuevos conocimientos permitieron mejorar los procesos de producción y realizar desarrollos como los de las aleaciones livianas, los aceros inoxidables, las aleaciones de circonio y de uranio, los nanomateriales, etc.

Desarrollo de la Metalurgia Moderna argentina

Hasta 1955 los conocimientos de esa nueva metalurgia no habían llegado a nuestro país. Si bien existían metalurgistas, algunos de ellos destacados que habían resuelto problemas muy importantes en la industria o como profesores universitarios, carecían de los conocimientos de metalurgia moderna. En 1950 se crea la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con el objeto de realizar investigaciones y desarrollos exclusivamente con fines pacíficos. Cinco años después, el 15 de diciembre del año 1954, la CNEA contrata al Profesor de Física Jorge Sabato, para organizar e instalar un laboratorio dedicado a resolver problemas metalúrgicos referentes a los reactores nucleares. Sabato, quien resultó director del Departamento de Materiales durante 15 años, decidió que el laboratorio a instalar debía ser un laboratorio “creador”, capaz de investigar y resolver los problemas metalúrgicos de nuestro país. Cuando el Dr. José Balseiro, en 1955, creó el Instituto de Física de Bariloche (actual Instituto Balseiro), por iniciativa de Sabato se creó la especialidad Física de Metales. Tres años después egresaron los primeros físicos que se dedicaron a la metalurgia en la Argentina. A su vez, Sabato incorporó a su laboratorio a 12 profesionales, que posteriormente recibieron formación en Metalurgia Moderna, en los mejores centros tecnológicos del exterior. Paralelamente la CNEA contrató a varios expertos europeos de renombre(4) para formación interna. Así nace la Metalurgia Moderna en el país, madre de la Ciencia de los Materiales en la Argentina.

Los primeros logros

En 1957 la CNEA decidió construir el primer reactor nuclear de investigaciones(5) del país. El Departamento Metalurgia, con apenas dos años de antigüedad, tuvo que afrontar su primer gran desafío: fabricar sus combustibles. Esta decisión marcó el camino a seguir a futuro por la Institución. El 20 de enero de 1958, fue inaugurado el reactor RA-1 con su núcleo íntegramente compuesto por combustibles fabricados en la Argentina, y en el tiempo récord de nueve meses. Los conocimientos adquiridos sobre Metalurgia Moderna permitieron introducir modificaciones en su fabricación que condujeron a mejorar notoriamente sus propiedades. Una firma alemana terminó adquiriendo dicho desarrollo para un reactor propio similar, a ser construido en Berlín, resultando ser esta la primera exportación de tecnología nuclear argentina. Para consolidar los importantes logros obtenidos y continuar el crecimiento nuclear nacional, se decidió llevar a cabo investigación básica y aplicada de excelencia, análogamente a otros países.

Transferencia de Tecnología

Por otra parte, el desarrollo nuclear autónomo exigió un desarrollo tecnológico general del país y en particular, de su industria electromecánica y metalúrgica. A partir de esta premisa, en 1961, la CNEA firmó un convenio con la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) y creó en CNEA el Servicio de Asistencia Técnica a la Industria (SATI), poniendo sus conocimientos y capacidad de investigación al servicio de la industria nacional. La transferencia continua de tecnología permitió a la industria nacional participar en el desarrollo nuclear argentino.

Formación de Recursos Humanos

Este tema siempre se consideró prioritario en la CNEA. Acorde a esto, en 1962 comenzó el dictado de los Cursos Panamericanos de Metalurgia, en el Centro Atómico Constituyentes, con carácter de posgrado, intensivo y un año de duración. Sus alumnos fueron profesionales egresados de universidades, centros de investigación y de empresas metalúrgicas argentinas y latinoamericanas. El dictado de la mayoría de las materias estuvo a cargo de investigadores y tecnólogos, hacedores de la metalurgia científica mundial, a los cuales se le fueron sumando jóvenes investigadores y tecnólogos argentinos y de otros países de Latinoamérica. Actualmente el Instituto Sabato (CNEA / UNSAM) desde 1993, es un centro académico de primer nivel, dedicado a la capacitación en esta tecnología.

Conclusión

En esta breve reseña se ha deseado destacar el importante impacto que ha tenido la Ciencia de Materiales en el desarrollo científico-tecnológico argentino y de la región. Este sistema contó con numerosos logros, entre ellos: la producción de los combustibles para los reactores de investigación y de potencia; la construcción y exportación de reactores nucleares de investigación; el desarrollo del primer reactor de potencia íntegramente nacional CAREM (actualmente en construcción); los centros de excelencia de investigación científica-tecnológica en materiales, distribuidos a lo largo y ancho de nuestro país; los importantes desarrollos en la industria metalúrgica y de materiales; los desarrollos aeroespaciales; y la necesaria formación de recursos humanos en este tema.

LECTURA COMPLEMENTARIA

“El nacimiento de la metalurgia moderna en Argentina” de José Ovejero García publicado en REVISTA SAM Volumen 2 Septiembre 2018 pág. 28 - 46 Registro Nº ISSN 1668-4788 www.materiales-sam.org.ar

REFERENCIAS

1 Ciencia y tecnología que trata de los metales y de sus aleaciones.
2 Más información sobre la placa en la Hojita Una mirada metalúrgica a un bronce arqueológico - La placa de Lafone Quevedo
3 Los materiales dúctiles son los que bajo la acción de una fuerza, pueden deformarse plásticamente, sin romperse, hasta cierto límite. Lo contrario sería el término “frágil”.
4 Los expertos extranjeros fueron Dr. Robert Cahn (Inglaterra), Dr. Paul Lacombe (Francia) y Dr. Erich Gebhardt (Alemania).
5 Más información sobre este tema en la Hojita “Una mirada a un reactor de investigación”

SOBRE EL AUTOR

José Ovejero García
Doctor en Física (Universidad Nacional de Tucumán)
Docteur Ingenieur (Université de Paris-Sud, Orsay, Francia)
Investigador Consulto (Comisión Nacional de Energía Atómica)