Presidencia de la Nación

El cuerpo como arte: Nelson Rueda y Ana María Picchio en Radio Nacional

El programa radial de la Secretaría de Cultura recibió a los dos actores argentinos, quienes reflexionaron sobre el ejercicio de la interpretación escénica y las obras que protagonizan.

El programa de la Secretaría de Cultura de la Nación a cargo de Leonardo Cifelli, en Radio Nacional, difunde actividades y encuentros promovidos en distintos ámbitos, bajo la conducción de Daniela Pantano. En esta oportunidad, Cultura Nacional recibió a la actriz Ana María Picchio, quien protagonizó Anita te cuenta un cuento en el Palacio Libertad, durante las vacaciones de invierno, y al actor, docente y dramaturgo Nelson Rueda, protagonista del unipersonal La Roca (El mar que llevo dentro) en el Espacio Leónidas Barletta del Centro Cultural de la Cooperación. Como siempre, el programa difundió también la agenda de cultura federal y la actualidad de los museos nacionales.

Rueda, por su parte, compartió su experiencia con La Roca (El mar que llevo dentro), escrita y dirigida por Ariel Gurevich, que entrelaza lo íntimo y lo social, el duelo personal y la memoria colectiva. “Soy muy fanático de Mar del Plata. El único de mi familia que va una vez al año soy yo. Hay una roca que la santifiqué, que es milagrosa. Dicen que todos los actores tienen que hacer un unipersonal”, contó. La obra parte de una experiencia autobiográfica —la muerte temprana de su padre, cuando él tenía 17 años— y se expande hacia una reflexión sobre la figura paterna y la memoria, vistas a través del verano y Mar del Plata.

El actor recordó sus inicios en la actuación y señaló que “fue casualidad” su incursión en esta carrera: “Me recibí de técnico óptico porque me lo decía mi papá. Hasta que un día pasé por la Escuela Municipal de Arte Dramático de Avellaneda y decía: ‘Inscripción para el examen’. Debuté cuando terminé la escuela del conservatorio: hicimos una temporada de una obra de Bertolt Brecht, Terror y Miseria del Tercer Reich, en el Teatro Roma de Lomas de Zamora”.

“Amo el audiovisual, me gusta mucho ese género, pero soy un tipo de teatro; me encanta eso, trabajé mucho de eso, me gusta investigar los lenguajes, estar ahí, presente. En el teatro hay una energía que no se repite función a función, trabajás mucho con el espectador. Y con el unipersonal, ni hablar”, agregó.

Rueda fue nueve veces nominado a los premios ACE y, finalmente, ganó en 2024 por 600 gramos de olvido. “El hecho teatral se produce con el otro, con la energía del otro; hay algo vivo que tiene que ver con la mirada y con el otro”, reflexionó.

Por otra parte, afirmó sobre el teatro independiente: “Es lo que a nosotros nos identifica mucho como país. Es el lugar donde uno puede experimentar lenguajes y formas. Es un lugar donde podés probarte de otra forma. Y eso es lo más importante: hacer lo que uno tiene ganas de hacer. El teatro oficial también está bueno, porque hay muchas áreas: sastrería, peluquería, maquillaje… después todos tienen que unirse; viene todo el dispositivo para armarse. Por eso las grandes obras se hacen oficiales, como por ejemplo en el Cervantes, donde se puede ver El Mago de Oz”.

En cuanto a sus referentes, señaló: “No soy tan fanático de los actores, pero sí tengo maestros. Siempre digo que cuando vas a revisar tu auto, vas al taller, nosotros vamos a revisar nuestro instrumento expresivo, nuestras emociones. Siempre que puedo voy, por ejemplo, a los talleres de Javier Daulte, que son buenísimos porque son seis encuentros. Vengo de hacer un seminario con Julio Pano, que me dirigió en el San Martín, me encantó”.

Además, anticipó que próximamente se presentará con La Roca (El mar que llevo dentro) en el Palacio Libertad: “Es un espacio maravilloso, en la Cúpula, donde la gente podrá ver la obra gratis. Siempre lo mejor es lo que va a venir, lo que aparece. Yo voy hacia eso. Hablando de deseos, me gustaría trabajar en el Teatro Nacional Cervantes. Confío en que ya se va a dar”.

En Anita te cuenta un cuento, Ana María Picchio relató una serie de textos seleccionados de la literatura, con dirección de Helena Tritek. Sobre su experiencia, comentó: “Es difícil porque los chicos interpelan. En sus caritas te das cuenta de cómo están recibiendo y juzgando. Entonces tenés que reaccionar”.

Además, en relación con esta obra en particular, reflexionó: “No son cuentos tontos, son cuentos con historia. Tienen que ver con algo: con el compartir, el no juzgar, el no exagerar, el entender la mentira”.

Finalmente, al hablar de su extensa carrera, la actriz recordó: “*Cuando cumplí 80 años y me entregaron el Premio ACE, me preguntaron eso y dije: ‘No sé cómo llegué hasta los 80 años. A veces me divierto, a veces me pongo triste. La verdad es que no estoy cansada ni nada por el estilo. No sé cómo llegué. Es la vida que pasa”.

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