El Banco Nacional de Datos Genéticos suma nuevos espacios de formación

La institución inauguró oficialmente un salón dedicado a la capacitación del personal técnico y administrativo en el cuarto piso de su sede de Av. Córdoba 831, que lleva el nombre de uno de los científicos que contribuyó al descubrimiento del Índice de Abuelidad.


El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) inauguró hoy su sala de capacitaciones bautizada como Cristián Orrego Benavente, en honor al científico de origen chileno que formó parte del equipo descubridor del Índice de Abuelidad. A través de un pequeño acto realizado en el piso cuatro de su espacio de oficinas de la Av. Córdoba 831, se colocó una placa homenaje a uno de los investigadores que supo poner a la ciencia al servicio de la lucha por los Derechos Humanos.

Estuvieron presentes en el acto el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao; los directivos del Banco Nacional de Datos Genéticos, doctores Mariana Herrera Piñero y Walter Bozzo, así como también el subdirector administrativo del organismo, Carlos Galassi. Por parte de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) participó su secretario Ejecutivo, Manuel Gonçalves Granada; también, el fiscal a cargo de la Unidad especializada en casos de apropiación de niños durante el terrorismo de Estado, Pablo Parenti; la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y el médico genetista y director de la Especialización en Genética, Derechos Humanos y Sociedad de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), Dr. Víctor Penchaszadeh.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Mariana Herrera Piñero, directora del BNDG, quien relató el camino recorrido desde la elección del actual edificio para la instalación de los laboratorios hasta la actualidad. En ese sentido, la funcionaria aseguró: “El Ministerio nos cuidó durante estos años, no nos ha faltado nunca nada. Estamos muy agradecidos por el acompañamiento permanente que han manifestado durante todo este tiempo”.

En relación a Orrego Benavente, destacó sus cualidades como persona y como profesor, justificando así la elección del nombre para la sala. “Él siempre fue un gran docente, una persona que transmitía muy pedagógicamente las ideas. Como dice el poema, hay gente que lucha toda la vida, y esos son los imprescindibles. Cristián fue uno de ellos”.

A su turno, Estela de Carlotto se mostró emocionada con el nombre de la sala y las nuevas instalaciones, y llamó a seguir buscando a “esos más de 300 hombres y mujeres que ya tienen más de 40 años”. La presidenta de Abuelas realizó un repaso acerca de cómo la ciencia sirvió para resolver el problema de la identidad y destacó al grupo de científicos del que formó parte Orrego Benavente “porque ellos nunca nos dijeron que no se podía”. Por último, celebró la tarea desempeñada por el BNDG durante los últimos años, “con gente muy capacitada que conduce este espacio y que nos da tranquilidad”.

Seguidamente, el secretario de Ciencia felicitó a los integrantes del Banco “por ser parte de una institución que trabaja en Argentina con un alto nivel de profesionalismo”. Además, destacó el caso del BNDG, por ser uno en donde “la tecnología se percibe de una manera más abstracta, pero ayuda a restaurar un derecho fundamental, como lo es el derecho a la dignidad”.

Al cierre, Víctor Penchaszadeh recordó a su colega y se mostró agradecido por el reconocimiento otorgado por el organismo.

Acerca de Cristián Orrego Benavente
Cristián Orrego Benavente fue Doctor en bioquímica y genetista forense de origen chileno. Fue miembro fundador de la organización voluntaria, Alianza de Científicos Forenses para los Derechos Humanos y las Investigaciones Humanitarias.

En 1984 formó parte de la delegación de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) que viajó a la Argentina para asesorar a la Comisión de la Verdad "Nunca Más" y a la ONG Abuelas de Plaza de Mayo sobre la aplicación de la ciencia a la investigación de violaciones de Derechos Humanos, particularmente en la identificación humana.

En el caso de su propio país, abordó con especial interés y logró tener una sintonía fina con grupos de familiares de las numerosas víctimas. Fue convocado por el primer gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, siendo nombrado en mayo de 2006 Asesor científico de la Comisión Presidencial de Política de Derechos Humanos del Gobierno de Chile. Uno de sus logros fue la inauguración del Centro de Toma de Muestras de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos, dando inicio en Chile al primer registro integral de Bases de Datos Genéticos, compuesta por más de 3.500 familiares.

Residió en El Salvador hasta su muerte en 2018, donde asesoró a organizaciones de derechos humanos sobre el aseguramiento de la calidad en genética forense con respecto a la identificación humana y el análisis de parentesco.