Doce años del Plan Nacional para la Regularización del Trabajo

Tomada: “veníamos de muchos años donde se creía que cualquier trabajo era mejor que ninguno. Fue la decisión política de Néstor Kirchner, a 90 días de haber asumido, que permitió comenzar a construir la inspección del trabajo, cuando nadie hablaba sobre este tema. Sólo reconocemos un tipo de trabajo, trabajo registrado y con derechos”.


Al cumplirse doce años del lanzamiento del Plan Nacional de Regularización del Trabajo que permitió recuperar la presencia inspectiva del Ministerio de Trabajo, el titular de la cartera laboral, Carlos Tomada, sostuvo que “veníamos de muchos años donde en la Argentina se creía que cualquier trabajo era mejor que ningún trabajo” y agregó que “fue la decisión política de Néstor Kirchner, a 90 días de haber asumido, que permitió comenzar a construir la inspección del trabajo cuando nadie hablaba sobre este tema en nuestro país”.

A la vez, el Ministro explicó que “iniciamos operativos de fiscalización en todo el país, pasamos de 20 inspectores a más de 450 y los dotamos de tecnología. Todo ese trabajo permitió que podamos bajar la informalidad de casi un 50% al 31,9% actual”.

Tomada destacó la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de impulsar leyes que impactaron directamente sobre dos colectivos históricamente postergados: los trabajadores rurales y las trabajadoras de casas particulares. “La Presidenta nos encomendó una tarea que se puede resumir en la equiparación de derechos”, recordó.

El titular de la cartera laboral también se refirió a la sanción de la Ley N° 26.940 de Promoción del Trabajo Registrado y Prevención del Fraude Laboral en 2014 y explicó que “buscamos estimular a los empleadores, sobre todo a los más pequeños, a que registren a sus trabajadores”.

“Rompimos con esa normalidad a la que nuestro país estuvo sometido que entendía al trabajo no registrado como casi el único y mejor trabajo. Hoy, como hace doce años, nosotros sólo reconocemos un solo tipo de trabajo: trabajo registrado y con derechos”, concluyó.

El proyecto político puesto en marcha en 2003 con un enfoque socio-productivo con eje en la promoción del trabajo registrado, instaló un círculo virtuoso que permitió la creación de empleo “con derechos”, mientras se reducía la desocupación, el trabajo no registrado y la informalidad.

En este marco se creó, en septiembre de 2003, el Plan Nacional de Regularización del Trabajo (PNRT) con el objetivo de reconquistar la presencia y facultad inspectiva del Ministerio de Trabajo. Fue presentado por el presidente Kirchner en el salón Blanco de la Casa de Gobierno.

Desde el lanzamiento del PNRT en 2003, fábricas, industrias, comercios, obras en construcción, establecimientos rurales, fueron inspeccionados para corroborar si los empleadores tenían registrados a sus trabajadores. Operativos de fiscalización que permitieron relevar cerca de un 1,5 millón de establecimientos y a 4,3 millones de trabajadores e impulsaron la baja de la tasa de informalidad en 18 puntos porcentuales.

Una tarea que se hizo con una firme convicción: poner al trabajo registrado en el centro de las políticas públicas. De 20 inspectores en 2003 se pasó a incorporar a más de 450. Las Delegaciones Regionales fueron dotadas de equipamiento informático, instrumental y de vehículos que puedan ingresar a lugares que antes les eran inaccesibles y llegar así a lo largo y a lo ancho del país.

También la incorporación del “inspector digital” reemplazó a las inspecciones que se realizaban en actas de papel. Hoy los inspectores cargan los datos de los trabajadores relevados en una netbook y se obtiene la respuesta inmediata. Los datos quedan guardados automáticamente en el servidor central del Ministerio. Con esto se logró el “control en tiempo real”.