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De artista a artista María de los Ángeles Crovetto (PARTE 1)

Una artista que funde su personalidad con el talento en un mosaico de compromiso social eterno, deviniendo en una necesidad de transmitir, comunicar a través de la estética de sus creaciones. Una artista, que hace visceral su esencia como persona cuando realiza esa mutación de que cuando existe una necesidad, nace un derecho y ella lo demuestra con su arte.


Por ello, en esta nueva entrega de La Bitácora, Pablo Valentino realiza una entrevista por demás interesante en donde a través del recorrido en este pasaje de la vida Crovetto, va desatando su madeja artística para dar a conocer cómo en nuestro país hay tan valiosos Artistas Plásticos y como ellos, muchas veces en silencio transforman esa naturaleza el hechos artísticos que nos erizan la piel. La prestigiosa Ángeles Crovetto es una de ellas.

María de los Ángeles Crovetto es una destacada artista plástica y escultora Argentina, licenciada en artes visuales con orientación en escultura. Docente en instituciones como la UNA (Universidad Nacional de las artes), instructora en arte terapia de extensión facultad de medicina (UBA), Secretaria nacional de la UNAV (Unión nacional de artistas visuales), Coordinadora de diplomatura de muralismo arte ancestral, profesora titular interina de la cátedra “Artes visuales populares” y “Arte público Latinoamericano” en departamento de folklore de la UNA.

Sus obras han sido exhibidas en instituciones públicas tales como: “Salón de los pasos perdidos” del Congreso de la Nación, Ministerio de Economía, Senado de la Pcia. de Bs. As., Diputados de la Pcia. de Bs. As., diversas Universidades y espacios de la memoria.

En el año 2013 realiza su exposición “MARAVILLOSA FURIA”, exhibida en el “Salón de los pasos perdidos” de la cámara de Diputados de la Nación; la misma ha sido declarada, en 2014, de interés cultural por la Cámara de Diputados de la Pcia. De Bs.As.

El impacto de la mencionada muestra, la llevó a convertirse en itinerante, llegando a exhibirse en: Auditorio Provincial de Mar del Plata, Universidad Nacional de Quilmes, Teatro municipal de San Nicolás, Palacio municipal de La Matanza, Casa de la memoria Nono Lizaso, entre otras exposiciones parciales.

Sus destacados murales han decorado los Centros integradores comunitarios en todo el Territorio nacional.

Una artista pasional y multifacética que ha sabido desarrollar su carrera en el ámbito de la cultura popular, en diversas disciplinas visuales como la pintura, la escultura y el muralismo.
Desde su taller situado en el partido de Ezeiza nos recibió y nos brindó ésta amena entrevista.

1- ¡Hola Ángeles! Contáme un poco como nació en vos, si recordas, tu primer motivación por las artes plásticas.

“Hola! Bueno, realmente no puedo hablar de mi primera motivación es que todo se dio desde siempre, desde que tengo recuerdos, mi mundo es este. Tengo recuerdos de ir a lo de mi abuela, agarrar un libro de anatomía artística y ponerme a dibujar esas figuras, que mi abuela grabadora ella, los mirase y me corrigiera, de pasar todos mis tiempos libres en mi cuarto de niña pintando con pincel, con los dedos, dibujando horas, luego, ya a los 8 años yendo a talleres de arte. Mis primeros recuerdos serán de mi infancia primera, quizá de los 3 años...quizá es un mundo que habita en mí, más que yo en él”.

2- Como fue creciendo tu formación artística? Cuales fueron tus maestros?

“Como te decía yo creo que mi primer maestra fue mi abuela materna, Zarina, luego atravesando talleres como por ejemplo de Daniela Luvara y de Marcelo Pérez Gandini, él me acompañó mi niñez y adolescencia. Finalmente había que elegir qué estudiar luego del secundario y allí ingresé en la Universidad de las Artes al Departamento de Artes Visuales, para graduarme de Licenciada en artes visuales, especializada en Escultura. En la Carrera hubo muchos docentes tanto de taller como del ámbito teórico que me ha dejado sus huellas. En Pintura considero que Esther Nazarián me ha dado muchísimo, en Escultura Adolfo Gollob, Oscar De bueno, Enrique Valderrey. Maestros abocados toda una vida a la formación profesional. Pero son más, creo que aquel que a veces creemos que no deja nada, aun así, nos deja incluso a través del error”.

3- Conociendo tus obras, sos claramente una artista muy versátil; cuando te encontrás frente a tu nueva superficie a intervenir, tenes alguna estructura establecida?

“Me quedé pensando en esto de la versatilidad, y puede ser que haya algo de eso, de asirme de diversos lenguajes plásticos y visuales. Quizá nunca me sentí cómoda con los estancos, con la necesidad de ser esto o aquello. La metáfora, la dimensión simbólica de la imagen, la afectación, la emocionalidad la interpelación no es condición específica de un sólo abordaje plástico, creo que donde hay una necesidad, nace un derecho, y traído a este mundo del arte, donde tengo una necesidad expresiva, comunicativa, estética hago uso del derecho a elegir cuál lenguaje se adapta más. Pero quizá tu pregunta venga por el lado del proceso creativo... y no...creo que detesto la estructura preestablecida...sino no tendría qué crear nada, no tengo un método constructivo que paute todos mis trabajos por igual, en general tampoco los elijo de manera deliberada, realmente mi cabeza es un caos, es crisis y urgencia por construir. Tengo en claro si la idea, la emoción que la siento en general en el cuerpo, y como si fuese un río que fluye buscando la salida al mar, con esa indefectible salida, aparece el trabajo”.

4- Tuviste la oportunidad de exponer tus obras en diversos y destacados espacios. Qué experiencia te ha dejado esa actividad?

“Depende...son destacados para determinados ámbitos, para otros no tanto. Para mí sí son importantes, para el ámbito artístico y sus circuitos legitimadores no lo son. Me he mantenido al margen de esos espacios, sencillamente no los siento parte de mi mundo, no reniego ni los descalifico, solamente no es, reitero mi hábitat genuino. De los espacios que creo importantes, lo son porque los espectadores que circulan son para mí el sujeto al cual yo interpelo, al que al menos considero fundamental en que exista la posibilidad de diálogo, son ámbitos populares, universitarios, barriales, espacios de la memoria, etc. Los relatos, la necesidad de contarme que les ha sucedido con mi trabajo de personas que nunca habían accedido a una muestra por ejemplo de pintura, es mi mayor logro. Que alguien se vaya con una sonrisa emocionada, con la certeza de que estamos hablando de un nosotros, eso es todo lo que anhelo; el resto son usos y costumbres, son ese cinturón incómodo que no te deja respirar”.

5- Tus obras, en su mayoría tienen una fuerza de alto contenido o mensaje social. Seguramente desde el arte visual se puede dejar un mensaje o un sentimiento poderoso en el presente y para la posteridad. Que opinas sobre ese concepto?

“Sí, claro...toda cultura es política, aun cuando se presente como una estética de la evasión, también implica una forma no sólo de ver el mundo sino de qué construimos como sociedad. También se construye desde el arte una manera de mirar, de reflexionar, de poner en tensión discursos cosificados. Creo que si pensamos en nuestras prácticas plásticas y visuales deberíamos reflexionarlas de manera integral, como una totalidad en un contexto de producción, en determinado momento histórico. Allí seguramente encontraremos quizá alguna respuesta, incluso provisoria, respecto de la trascendencia de los mensajes, de su trayectoria en el tiempo. Quizá habría que preguntarse qué buscamos cuando establecemos un discurso visual. Yo creo que la trascendencia muchas veces es ese cinturón que aprieta y, como te decía antes, no te deja respirar. Hay algunas cosas que prefiero pensarlas y sentirlas para dialogar, para construir hoy. Eso sí, sin tirar por la ventana el ejercicio de la memoria. Pero del futuro, en definitiva, se encarga el futuro”.

Los esperamos en la próxima entrega para continuar recorriendo de ésta maravillosa carrera artística...
PV.

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