Curso de Soporte Vital Prehospitalario del Traumatizado

La Dirección General de Salud realizó, en la Escuela de las Armas, un curso de Soporte Vital Prehospitalario del Traumatizado (PHTLS).


El objetivo principal es capacitar a los profesionales de la salud en las destrezas necesarias para identificar rápidamente lesiones críticas en víctimas traumatizadas, estableciendo a su vez prioridades de atención.

Esto se logra instruyendo al personal en las técnicas de emergencia tendientes a la estabilización inicial del traumatizado, ya sea por heridas en combate o bien por accidentes urbanos.

Participaron sesenta cursantes, entre enfermeros y médicos militares. También asistieron representantes de la Fuerza Aérea y la Armada Argentina, y miembros de la Gendarmería Nacional y de la Policía Federal Argentina.

El desarrollo del curso fue dinámico e intenso, y culminó con un ejercicio integrador que permitió a los cursantes, en un ambiente realista, poner en práctica sus conocimientos y las destrezas adquiridas.

¿Qué es el PHTLS?

El Soporte Vital Prehospitalario del Traumatizado (PHTS - Prehospital Trauma Life Support) es el paso anterior a la aplicación del apoyo vital avanzado en trauma (ATLS - Advanced Trauma Life Support) en el nosocomio. En otras palabras, el PHTLS se aplica en el terreno, mientras que el ATLS se aplica cuando el traumatizado ya se encuentra evacuado.

Durante más de treinta años, el PHTLS ha mejorado la calidad del cuidado del paciente traumatizado y ha salvado vidas. Este programa legendario lo desarrolló la Asociación Nacional de Técnicos en Urgencias Médicas (Association of Emergency Medical Technicians - NAEMT) a principios de la década del 80, con la cooperación del Comité para el Trauma del Colegio Americano de Cirujanos (American College of Surgeons Commitee on Trauma - ACS-COT).

El PHTLS promueve el pensamiento crítico como la base para proporcionar un cuidado de calidad. Se fundamenta en la creencia de que los practicantes de los servicios médicos de urgencia toman las mejores decisiones en beneficio de sus pacientes cuando se les da una buena base de conocimiento y principios clave.

La sanidad militar

Se podría decir que la sanidad militar nace junto con las primeras campañas patrióticas cuando el virrey Liniers nombra al doctor Juan Madera como cirujano del Cuerpo de Patricios y más tarde bajo la presidencia de Bernardino Rivadavia se organiza el Cuerpo de Medicina del Ejército.

Pero es finalmente en 1882 cuando se construye el primer Hospital Militar Central en Parque de los Patricios cuando comienza la etapa moderna del servicio. En 1888, luego del establecimiento de los cuerpos de Sanidad Militar de Ejército y Marina, se les otorga el grado militar a los médicos, y en 1892 el Dr. Eleodoro Damianovich asume como primer director general de Sanidad.

El edificio que ocupa actualmente el Hospital Militar Central fue inaugurado en 1939.

El 9 de septiembre de 1960, la creación de la Escuela de Enfermería del Hospital Militar Central constituyó la primera referencia de incorporación de la mujer en las Fuerzas Armadas.

Más de 20 años más tarde, en 1982, se crea el Cuerpo Auxiliar Femenino y la Escuela del Cuerpo Profesional Femenino, esta última con la misión de reclutar, formar y perfeccionar al personal de oficiales del cuerpo profesional femenino.

Es justamente en ese año que se produce uno de los hechos más importantes en la historia de la sanidad militar: la Guerra de Malvinas. Su actuación, de vital importancia, quedó plasmada en La medicina en la Guerra de Malvinas, obra de los coroneles médicos José Buroni y Enrique Cevallos, y editado por la Biblioteca Oficial del Círculo Militar.

En síntesis, la Dirección de Sanidad, que es la conductora, abastecedora preventiva y recupera-dora, presenta a la Sanidad Militar como un vasto organismo técnico que prepara, organiza y perfecciona a su personal para el caso de guerra y, en tiempo de paz, está dedicado a velar por la salud de la familia militar y el constante apoyo a la comunidad.