Cultura Nacional: artes culinarias y visuales en la Casa Nacional del Bicentenario
En una nueva emisión del ciclo de la Secretaría de Cultura, participaron el cocinero Pedro Peña, quien presentó sobre su libro "Gordo" y la muestra realizada en el marco del Mes de las Industrias Culturales, y Marcela Roberts, coordinadora de proyectos de la Casa Nacional del Bicentenario.
El programa Cultura Nacional, producido por la Secretaría de Cultura, se emite todos los jueves a las 20 h por Radio Nacional AM 870, con la conducción de Daniela Pantano. En esta oportunidad, el primer invitado fue el cocinero Pedro Peña, uno de los creadores del restaurante Niño Gordo —reconocido por la Guía Michelin—, junto a Marcela Roberts, directora de Proyectos de la Casa Nacional del Bicentenario.

Peña fue el protagonista de una charla en el marco del Mes de las Industrias Culturales Argentinas en la Casa Nacional del Bicentenario. Allí se exhibe una muestra basada en el libro Gordo, que traslada al papel y a la sala el universo visual y culinario de su restaurante. “En estos tiempos de pantallas y celulares, queríamos traer lo analógico y plasmar en papel el trabajo que veníamos haciendo. A veces dicen que ‘Niño Gordo’ es muy instagrameable. En contraposición, hicimos este libro, bastante lúdico, en el que intervienen muchísimas artes, no solo la culinaria, sino también las visuales, la fotografía y demás”, explicó.
Nacido en Colombia e instalado en Buenos Aires desde 2007, Peña se abrió camino en la escena gastronómica local trabajando en restaurantes como Típula y junto al chef Hernán Chipony. Junto a su socio, Germán Sits, formó una dupla que combina creatividad y gestión. Su recorrido incluye proyectos como La Carpintería, una parrilla que llamó la atención del periódico New York Times, y Chori, una choripanería que abrió en oposición al boom de las hamburgueserías. Niño Gordo, su tercer emprendimiento, se convirtió en un referente de la gastronomía y obtuvo reconocimiento de la Guía Michelin.
El chef contó que gran parte de su formación fue autodidacta: “Soy medio autodidacta de la cocina. Los libros, el internet, todo. Mi biblioteca es todo de cocina”. Entre sus principales fuentes de consulta mencionó la Encyclopédie de los sabores, un libro que propone combinaciones de ingredientes y funciona como una guía para la creación de recetas: “Es como una Biblia para mí. Porque agarrás la canela y te dice qué combina con chocolate, anís. Ahí vas jugando y armando recetas”.

El libro Gordo refleja su filosofía de trabajo colaborativa. Fue realizado junto a artistas reconocidos y amigos como Martín Ron, Alan Berry Rins y Ever, entre otros. “Este libro lo armamos con muchos amigos artistas que son amigos por el mismo restaurante. Martín es conocido por sus murales gigantes, pero para el libro hizo un óleo, que hace mucho tiempo no hacía”, contó Peña con orgullo.
Su participación en el Mes de las Industrias Culturales Argentinas representó también una oportunidad para dar a conocer el proyecto desde una nueva perspectiva. “Me parecía una propuesta muy importante”, relató. Y agregó: “Por más que el libro esté en venta y en todas las librerías del país, esta era una oportunidad para mostrarlo de otra manera”.
El chef destacó, además, el valor estético de la publicación: “Es un libro precioso, aparte como para tener de decoración”. Y subrayó la intención de que el público pudiera acercarse a su universo creativo: “Me parecía que era una forma de que el público pudiera ver todo el universo que inventamos en otro tipo de materialidad”.
“Ojalá puedan ir a ver la exposición. Se pueden ver todas las obras originales del libro que estaban en mi casa y que las montamos en la Casa”, explicó Peña, quien también es egresado de la carrera de Diseño Editorial. “También realizamos unas piezas en 3D basadas en la técnica que usan los restaurantes en Japón para exhibir su comida, que son como obras de arte”. La muestra se puede visitar hasta el 20 de septiembre, de miércoles a domingo, de 15 a 20 h.
En la segunda parte del programa, la entrevistada fue Marcela Roberts, actual coordinadora de proyectos de la Casa Nacional del Bicentenario. Con una extensa trayectoria como gestora cultural en instituciones como el Centro Cultural Recoleta y la Fundación León Ferrari, Roberts compartió su mirada sobre el rol de los espacios culturales públicos. “Me encanta la gestión cultural, de siempre, toda la vida”, afirmó. En ese sentido, recordó que desde niña prefería organizar y observar cómo otros dibujaban que hacerlo ella misma.

Su trabajo parte de una premisa clara: reflexionar sobre los objetivos fundamentales de una institución pública y su responsabilidad tanto con los públicos como con los artistas. “No pensamos solo en el público, sino también en la formación de los artistas, que son super importantes. Sin ellos no hay nada. También en los coleccionistas y en que todo fluya y se entrecruce en el ámbito de la Casa”, explicó.
Para Roberts, la escala más íntima de la Casa Nacional del Bicentenario constituye una ventaja, ya que permite desarrollar vínculos más cercanos y dinámicos: “Eso nos acerca a una manera de trabajar mucho más fluida, más uno a uno, más cercana con la gente que viene, con los chicos que nos visitan todo el tiempo, también con los artistas, con los directores de otras instituciones o galerías, con los que también armamos proyectos”.
Uno de los ejes de su gestión son los talleres y programas educativos. Actualmente, la Casa ofrece un taller para adultos mayores y recibe a niños y adolescentes de escuelas de todo el país. Los interesados se pueden inscribir a través de la página web, en redes sociales o por teléfono.
Roberts destacó también la importancia de la muestra Desde el taller, que ya cuenta con dos ediciones. “Es un trabajo que hacemos durante muchos meses, tratando de abarcar un panorama variado. Participan todos los artistas de cada taller, no hay una selección individual. Eso genera una dinámica de clínica de obra y un ida y vuelta muy rico”, señaló.
Además, detalló que en la última edición participaron cuatro talleres del centro porteño: Estudio 783, Palacio México, Unión Informática y Pólvora. La mayoría de los participantes fueron jóvenes de entre 20 y 30 años, muchos de los cuales exhibieron su obra por primera vez.
“La idea es que ellos puedan estar ahí, traer gente, tener esa libertad de mostrar sus cosas. Es una vidriera”, resumió. “Nos gusta sentir que cuando vienen se apropian del lugar. Muchos preparan la obra específicamente para ese espacio”, resaltó la gestora.
“El mes que viene inauguramos varias exposiciones, como una de Belén Gesualdo y también 'Conexiones', con obras de Judith Castro, Roxana Fraticola y Elena Maceiras. El año pasado hicimos 45 exposiciones”, explicó Roberts. Finalmente, destacó el trabajo de los equipos que integran la institución y valoró especialmente el compromiso de sus colegas de las áreas de producción, comunicación y prensa, educación, infraestructura, técnica, fotografía y video: “Todos trabajan con mucha entrega y pasión”.