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Cultivos de servicio: años de investigación y experiencia de la EEA Corrientes

La Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA cuenta con una importante trayectoria de investigación en cultivos de servicio; generando conocimientos sobre especies, manejo y aportes a los sistemas productivos de la región.

La conservación y el cuidado del suelo constituyen uno de los principales desafíos de la agricultura actual. En este contexto, la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA viene desarrollando a lo largo de los años investigaciones vinculadas con los cultivos de servicio; evaluando distintas especies y estrategias de manejo adaptadas a las condiciones productivas de la región.

Esta trayectoria permitió generar información sobre el comportamiento de diferentes cultivos, su producción de biomasa, el aporte y reciclado de nutrientes, la cobertura y protección del suelo y su interacción con los sistemas agrícolas y ganaderos.

Los cultivos de servicio son especies que se implantan con el objetivo de brindar beneficios al agroecosistema, más allá de la producción de renta. Entre sus principales aportes se encuentra la protección del suelo frente a la erosión hídrica y eólica. La cobertura vegetal reduce el impacto directo de las lluvias, favorece la infiltración del agua y disminuye el escurrimiento superficial. A su vez, la incorporación de biomasa contribuye al aporte de materia orgánica, mejora la estructura del suelo y favorece la actividad biológica, procesos fundamentales para conservar su fertilidad y capacidad productiva a largo plazo.

Otro aporte importante se relaciona con el reciclado de nutrientes. Algunas especies, especialmente las leguminosas, tienen la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico mediante asociaciones con microorganismos del suelo. De esta manera, pueden contribuir a mejorar la disponibilidad de este nutriente para los cultivos posteriores y favorecer un uso más eficiente de los recursos.

“Los cultivos de servicio representan una inversión en la salud del suelo. Sus beneficios no siempre se observan en una sola campaña, pero sí tienen un impacto muy importante sobre la sustentabilidad y la productividad de los sistemas en el mediano y largo plazo”, explicó el Ing. Agr. Javier Bertollo.

La experiencia acumulada por la EEA Corrientes permite actualmente ampliar las investigaciones hacia nuevas alternativas y sistemas de producción. Se evalúan distintas especies y su comportamiento en diferentes ambientes y planteos productivos. Entre las especies de ciclo otoño-invernal se encuentran Avena, Vicia, Gorga, Nabo forrajero, Colza, Carinata y Ryegrass. En los ciclos primavera-estivales se estudian, entre otras: Caupíes, Mucunas, Crotalarias y Dolichos.

Dentro de las líneas de trabajo actuales, hay dos especies que adquieren especial interés. “Estamos trabajando con dos cultivos de servicio y renta: Colza y Carinata, evaluando su comportamiento dentro de los sistemas arroceros, pensando en futuras rotaciones”, destacó el Ing. Agr. Daniel Kruger.

De esta manera, el trabajo actual se apoya en una experiencia previa y busca responder a nuevos desafíos de los sistemas productivos; especialmente aquellos vinculados con la conservación del suelo, la diversificación de las rotaciones y el uso eficiente de los recursos.

La investigación también contempla el potencial de estas especies para el manejo integrado de malezas. Una cobertura vegetal abundante puede reducir la emergencia y el crecimiento de especies no deseadas, contribuyendo a disminuir la dependencia del control químico y a diversificar las estrategias de manejo.

Además, se analiza la producción de biomasa, el reciclado de nutrientes, los cambios en la actividad microbiana del suelo y el comportamiento de los cultivos de servicio en diferentes rotaciones agrícolas. El objetivo es generar información que permita seleccionar las alternativas más adecuadas para las condiciones productivas de Corrientes.

En establecimientos donde se integran agricultura y ganadería, los cultivos de servicio pueden aportar beneficios adicionales. Algunas especies pueden ser utilizadas como recurso forrajero en determinados momentos del año, permitiendo aprovechar la biomasa producida y, al mismo tiempo, contribuir a la protección del suelo.

“En los sistemas que integran agricultura y ganadería, los cultivos de servicio pueden aportar forraje - como una Avena o una Vicia - y al mismo tiempo contribuir a la protección y mejora del suelo, favoreciendo un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles”, señaló el Ing. Agr. José Luis Machado.

La investigación sobre cultivos de servicio constituye un proceso continuo en el que los conocimientos generados a lo largo de los años permiten evaluar nuevas alternativas y responder a las necesidades de los productores. Desde las primeras evaluaciones hasta los actuales estudios sobre su incorporación en diferentes rotaciones, la investigación busca aportar herramientas para producir de manera eficiente, conservar los recursos y sostener la productividad a lo largo del tiempo.

A través de la investigación, la experimentación y la transferencia de conocimientos, la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes mantiene una línea de trabajo orientada a sistemas productivos más eficientes, resilientes y ambientalmente responsables.

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