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Corredores biológicos. Monitoreo en campo experimental revela un rápido retorno de fauna benéfica tras implantar corredores biológicos.

El diseño y desarrollo de corredores biológicos con plantas nativas en el sudeste bonaerense arrojó los primeros datos cuantitativos sobre su efectividad en la restauración ecológica de agroecosistemas. La investigación llevada a cabo en el módulo agroecológico de la Chacra Experimental Integrada Barrow, demostró que la reintroducción estratégica de flora nativa permite registrar un incremento inmediato de insectos controladores de plagas, aves y mamíferos insectívoros, a pesar de enfrentar condiciones climáticas extremas, como la sequía.

El estudio conducido por la Dra. Paula Taraborelli de la Unidad de Estudios Agropecuarios INTA CONICET y llevada a cabo por el equipo de Agroecología de la Chacra Experimental Integrada Barrow en el módulo agroecológico de la Chacra, evaluó la resistencia de diferentes estratos vegetales y cuantificó la agrobiodiversidad dentro de un predio de 9 hectáreas con 10 años de manejo agroecológico. Taraborelli destaca que los resultados principales de la experiencia muestran que:
El monitoreo de la flora nativa durante los ciclos 2021 y 2022 reflejó diferentes respuestas entre los distintos estratos vegetales, fuertemente condicionada por un verano extremadamente seco y caluroso:
• Estrato arbóreo (83% de supervivencia): Fue el grupo más exitoso. Las especies que mejor se establecieron y toleraron el estrés hídrico fueron el Espinillo, la Cina-Cina y el Caldén. Se detectaron daños leves en ramas de Caldén y Espinillo causados por la liebre europea (Lepus europaeus), aunque estos no comprometieron la vida de los ejemplares.
• Estrato arbustivo (43% de supervivencia): Registró un éxito moderado, destacándose notablemente la consolidación de la Barba de chivo (o Flor de indio). Por el contrario, el Sen de campo figuró entre las especies que no lograron implantarse.
• Estrato herbáceo (32% de supervivencia): Fue el estrato más afectado por la falta de humedad continua. Dentro de la baja tasa general, la Cortadera y el Pasto lirio mostraron el mejor desempeño adaptativo, mientras que la Valeriana, la Rhodophiala, la Paja colorada y la enredadera Tasi no sobrevivieron al período crítico.
Los investigadores concluyen que el éxito de los estratos más bajos depende directamente de una mayor frecuencia de riego artificial durante las primeras etapas de enraizamiento.

Supervivencia vegetal post siembra y resiliencia climática

Resiliencia bajo la lupa: Monitoreo técnico del ensayo de implantación en la CEI Barrow durante el ciclo de sequía extrema. El estrato arbóreo lideró el establecimiento con un 83 % de supervivencia (destacándose el Espinillo, la Cina-Cina y el Caldén), mientras que las especies herbáceas y arbustivas evidenciaron la necesidad de optimizar los esquemas de riego inicial.

Sobre el impacto en la biodiversidad, Taraborelli resaltó que “el hallazgo más significativo de la investigación fue la velocidad con la que la fauna benéfica adoptó estos espacios como zonas de refugio, alimentación y reproducción”. Las observaciones periódicas confirmaron un aumento concreto en dos grandes grupos:
Entomofauna benéfica y arácnidos:
Se constató la presencia activa de insectos claves para el control natural de plagas grícolas, destacándose el registro de ejemplares y ootecas (depósitos de huevos) de mantíspidos Mantispidae, Paramantispa decorata). También se verificó el establecimiento de colonias de coccinélidos (controladores de pulgones y de dos especies de arácnidos predadores: la araña plateada de jardín (Argiope argentata) y la araña de jardín bandeada (Argiope trifasciata).

Avifauna carnívora e insectívora:
Los corredores funcionaron como estaciones de caza para aves que regulan las poblaciones de roedores e insectos en los cultivos. Se identificaron ejemplares de halconcito colorado (Falco sparverius), lechucita vizcachera (Athene cunicularia), churrinche juvenil (Pyrocephalus rubinus) e inambú chico (Nothura maculosa).

Mamíferos insectívoros y carnívoros: Pequeños mamíferos omnívoros, fuertemente insectívoros como la laucha de campo (Calomys laucha) y el Colicorto pampeano (una comadrejita, Monodelphis dimidiata).

Potenciación del control natural de plagas en el agroecosistema.

Restauración en marcha: La implantación estratégica de corredores biológicos en zigzag acelera el retorno espontáneo de insectos controladores de plagas y aves reguladoras. Este entramado natural incrementa la agrobiodiversidad y reduce la dependencia de insumos químicos en los agroecosistemas.

Proyecciones del estudio
Tras procesar estos resultados, el equipo técnico determinó que los corredores biológicos cumplen la función de potenciar el control natural de especies problema en los agroecosistemas. Para consolidar estos datos, las próximas fases del proyecto contemplan la instalación de colmenas para evaluar la polinización y la realización de muestreos sistemáticos de fauna edáfica, artrópodos epigeos y mamíferos. Estos indicadores biológicos se compararán de forma directa con los de un módulo de producción industrial tradicional para medir científicamente el impacto real sobre el rendimiento y la salud del suelo.
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Créditos: Paula Taraborelli
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