[Córdoba] El fuego de la solidaridad en Sierras Chicas

Los incendios que afectan a la provincia de Córdoba están dejando un saldo ambiental desastroso, pero en medio de la destrucción también renace el espíritu solidario y se empiezan a conocer historias conmovedoras en las comunidades afectadas. Una de esas muestras solidarias tuvo como protagonistas a los bomberos de Villa Allende, Mendiolaza y Unquillo, tres dotaciones que participan activamente de las Mesas de Asociativismo y Economía Social de esas localidades.


Los incendios que afectan a la provincia de Córdoba están dejando un saldo ambiental desastroso, pero en medio de la destrucción también renace el espíritu solidario y se empiezan a conocer historias conmovedoras en las comunidades afectadas. Una de esas muestras solidarias tuvo como protagonistas a los bomberos de Villa Allende, Mendiolaza y Unquillo, tres dotaciones que participan activamente de las Mesas de Asociativismo y Economía Social de esas localidades.

A principios de la primavera, mientras luchaban cuerpo a cuerpo contra las llamas, los bomberos empezaron a recibir regalos de los vecinos, que buscaban agradecerles de alguna manera su esfuerzo por apagar el fuego. Al cabo de pocos días los servidores comunitarios recibieron una enorme cantidad de caramelos, frutas, agua, medicinas. La respuesta de las comunidades fue tan grande que los bomberos decidieron donar los regalos a las Mesas de Asociativismo de sus localidades para que destinen los alimentos adonde lo crean conveniente.

Entre las donaciones se destacaba una gran cantidad de kilos de mandarinas que fueron entregadas a las mujeres cooperativistas de La Mora, que participan de la Mesa de Villa Allende, y a una olla popular. Las integrantes de La Mora tuvieron, entonces, la idea de cerrar el círculo solidario elaborando con esos cítricos dulce de mandarinas manufacturados con las donaciones para que los bomberos los reciban nuevamente con el valor agregado de la producción popular y el corazón comunitario.