Conversatorio de género: “La socialización de los cuidados”

Bajo el título “La socialización de los cuidados”, Lucia Cirmi Obón y Carolina Brandariz, desarrollaron el 6 de agosto, el segundo encuentro del “Conversatorio sobre Géneros, Salud mental y Consumos problemáticos” del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”.


Bajo el título “La socialización de los cuidados”, Lucia Cirmi Obón y Carolina Brandariz, desarrollaron el 6 de agosto, el segundo encuentro del “Conversatorio sobre Géneros, Salud mental y Consumos problemáticos” del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”.

Las invitadas dialogaron sobre el desafío de la implementación de una política de los cuidados desde el Estado y sus implicancias dentro del campo en el que se especializa el Hospital.

Desde la Dirección de Cuidados Integrales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Brandariz manifestó la intención de compartir con les participantes algunas observaciones, diagnósticos y conclusiones llevadas adelante por dicha dependencia respecto de los debates que se están dando en el mundo acerca del cuidado como un derecho. “Es un nuevo pilar para aquellos Estados que se consideren de bienestar. En este sentido, deben garantizarlo junto con la educación, con la seguridad social, la salud, la vivienda”. Y agregó: “Hay un cuidado que creemos no que debiera ocuparse solamente la familia y, con las familias, decimos fundamentalmente las mujeres, sino también el Estado debe hacerse responsable de construir políticas en relación a ello”.

Brandariz destacó la importancia de visibilizar y actualizar la Ley de Contrato de trabajo respecto de quién cuida; pero sobre todo considerar aquellos sectores que no están implicados bajo su fundamento. “Con la pandemia quedó más en evidencia el cuidado comunitario formado por esa red de organizaciones comunitarias, sociales, territoriales, religiosas en los territorios más vulnerados de nuestro país. Por lo cual, es muy importante tomarlos como interlocutores para hacerlos parte de las políticas”. Para concluir con su exposición enfatizó en la ubicación del cuidado como una posibilidad de empleo y motor de la economía.

Por su parte, Lucia Cirmi Obón manifiestó que ya el título de la charla era provocador de manera positiva a partir de considerar a la “sociabilización de los cuidados” como una idea opositora a la instalada hace mucho tiempo de que el cuidado es una responsabilidad familiar nuclear. “Esto es una creación contemporánea, urbana, blanca y de clase media”, dijo. Para luego sostener “que gran parte de la agenda que tenemos por delante tiene que ver con deconstruir esa idea”.

Puntualizó sobre el riesgo social de aquellas personas que se dedican a cuidar a otres a partir de la división del trabajo del cuidado, tanto como responsabilidad familiar y dentro de ella, como tarea exclusiva de las mujeres. “Quienes se dedican a cuidar y quienes requieren más cuidado terminan en una situación de riesgo social porque hacen algo que todavía la sociedad no considera que es un trabajo”. Como también aquellas personas que requieren cuidados por motivos particulares, sin contar con los recursos necesarios, también caen bajo esta categoría.

La feminización e invisibilización de los cuidados, según detalló la expositora, repercute en los sectores de quienes trabajan en el cuidado, sea comunitarios, de salud, de educación, etc. constituidos mayoritariamente por trabajadores precarizados por la propia subvaloración de ese aporte del cuidado.

“En este sentido, volviendo al término de sociabilización de los cuidados, reconocer la existencia de necesitar y dar cuidados es una ruptura muy linda con esa visión tan capitalista que nos inculcan de que la meritocaracia es el orden social. Reconocer las necesidades de cuidado es reconocer que somos personas vulnerables y que dependemos de otras personas. Si la interdependencia es la norma, entonces el cuidado tiene que ser una responsabilidad social”, afirmó.

De esta manera, dio cuenta que la agenda del cuidado está conectada con un montón de otras problemáticas sociales que sí tienen lugar en la agenda pública: violencia de género, brechas en participación política, estereotipos de género, desempleo, informalidad, entre otros. “De alguna forma, traer la agenda de cuidado es sacarla del fondo y posicionarla como algo que incide en casi todos los temas que interesan a la sociedad”.

Para finalizar destacó las acciones que se vienen desarrollando y las programadas en el marco del trabajo del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad: “el horizonte de trabajo, no es un mundo donde eliminemos el cuidado, sino que en vez de tener un rol secundario en la sociedad tenga un lugar en el centro, porque si no lo único que hacemos es tratar de aumentar la producción y achicar las esferas que tienen que ver con reproducción social. Entonces si ponemos el cuidado en el centro tenemos que permitir que quienes elijan cuidar libremente y sin estereotipos de género tengan la protección social acorde y quienes no lo hagan, no sean juzgados por la sociedad”.

"En ese sentido tenemos que ir caminando hacia un sistema de cuidado que amplíe el derecho a los accesos a los servicios de cuidado, que formalice a trabajadores y trabajadoras del cuidado en distintas esferas, que trabaje en los pisos que ya existen. Todo esto aporta a la socialización de los cuidados. A que pase de ser una responsabilidad familiar a una responsabilidad de toda la sociedad”, concluyó.