Conclusiones preliminares de la Comisión de Igualdad de Género, 98° Conferencia Internacional del Trabajo, Ginebra, Junio de 2009

La Comisión de Igualdad de Género de la 98° Conferencia Internacional del Trabajo, Ginebra cerró el 10 de junio, las jornadas de debate iniciadas el pasado 3 de Junio. Durante siete jornadas de trabajo se abordaron diversas temáticas. A partir de las discusiones, intercambios y debates surgidos de las reuniones de trabajo de la Comisión de Igualdad de Género, se elaboró un documento preliminar que contiene los acuerdos alcanzados y sugerencias para los Estados, empleadores y organizaciones sindicales en relación con las políticas y acciones a implementar en el marco de la promoción del trabajo decente con equidad de género.


 

La Comisión de Igualdad de Género de la 98° Conferencia Internacional del Trabajo, Ginebra cierra hoy 10 de junio, las jornadas de debate iniciadas el pasado 3 de Junio. Durante siete jornadas de trabajo se abordaron diversas temáticas.

A partir de las discusiones, intercambios y debates surgidos de las reuniones de trabajo de la Comisión de Igualdad de Género, se elaboró un documento preliminar que contiene los acuerdos alcanzados y sugerencias para los Estados, empleadores y organizaciones sindicales en relación con las políticas y acciones a implementar en el marco de la promoción del trabajo decente con equidad de género.

Se parte de considerar que la igualdad de género constituye un eje transversal del trabajo decente y se funda en un enfoque basado no sólo en la justicia social sino también en los derechos y la eficacia económica. Se podrá lograr el trabajo decente cuando existan oportunidades de empleo productivo y de calidad para las mujeres y los varones.

Entre las conclusiones preliminares cabe destacar que las medidas destinadas a conciliar el trabajo y la familia no se dirigen únicamente a las mujeres sino también a los varones. También se hace referencia en el documento a la necesidad de trabajar para garantizar la paridad laboral, la participación equitativa de mujeres y varones en los espacios de diálogo social, la participación activa de las mujeres en todos los niveles de las organizaciones y en el acceso a la formación y la capacitación.

Por otra parte, en relación con la crisis económica actual, se sostiene que debería considerarse que la crisis actual constituye una oportunidad para concebir nuevas respuestas de política en materia de igualdad de género.