Con la presencia de Soria y Alak, la provincia de Buenos Aires comenzó la entrega a la ANMaC de 11.400 armas secuestradas en procesos penales para iniciar su destrucción

Los ministros de Justicia de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, participaron del acto institucional que dio inicio a la entrega de armas de fuego del Servicio Penitenciario Bonaerense a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC). Las armas fueron decomisadas de circuitos delictivos y serán procesadas para su destrucción, con el objetivo de fortalecer la seguridad publica en el territorio bonaerense.


En la sede del Servicio Penitenciario Bonaerense en La Plata, y con la presencia del Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Martín Soria, y su par bonaerense, Julio Alak, acompañados por la Directora Ejecutiva de la ANMaC, Natasa Loizou; se inició el proceso de recepción y procesamiento de 11.400 armas de fuego secuestradas en procesos judiciales realizados en la Provincia de Buenos Aires.

Las escopetas, fusiles, carabinas, revólveres y pistolas de distinto calibre decomisadas en el marco de causas judiciales, estaban bajo custodia provisoria del Servicio Penitenciario Bonaerense. La Dirección General de Seguridad, a través del Departamento Armamento del Servicio Penitenciario Bonaerense, llevó a cabo el retiro de las armas desde los juzgados provinciales, tomó las vistas fotográficas y confeccionó las actas documentales.

El ministro Soria explicó que "gracias al trabajo conjunto con el ministro Alak logramos motorizar este proceso de destrucción de armas; cada arma que el Estado logra sacar de las calles sirve para aumentar la seguridad que le damos a todos los bonaerenses, argentinos y argentinas."

El proceso de destrucción se inscribe en la decisión política de fortalecer el desarme como herramienta para avanzar en la construcción de una sociedad más segura. El ministro Alak señaló que "valoramos este programa [de desarme voluntario] que fue promovido por las Naciones Unidas, por lo tanto lo que hacemos es alinearnos con una política global".

La ANMaC viene registrando en los últimos meses un incremento en los caudales de recepción y una mayor capacidad de procesamiento de armas de fuego, municiones y demás materiales controlados, provenientes de las provincias, que tienen su origen tanto en el Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, en los procesos judiciales y los operativos policiales, en las bajas patrimoniales de las Fuerzas de Seguridad y en los operativos de fiscalización llevados a cabo en cumplimiento con el objeto de control de la Agencia.

Loizou, señaló “La ANMaC tiene en sus alcances reducir la circulación y proliferación de armas de fuego, trabajar mancomunadamente con agencias públicas de seguridad, como las Policías Federales y Provinciales, y los Servicios Penitenciarios; y a través del Desarme Voluntario profundizar la concientización de la sociedad, para que comprenda la responsabilidad que tiene en el uso de las armas.”