Colaboración para el fortalecimiento tecnológico y social de la agricultura familiar, campesina e indígena

Autoridades del MINCyT y del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, mantuvieron una reunión con el fin de promocionar la aplicación de la ciencia y la tecnología para la resolución de problemáticas sociales, económicas y ambientales y promover una mejora en la calidad de vida de las mujeres que habitan en las comunidades rurales.


El secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación, Diego Hurtado, y la directora nacional de Proyectos Estratégicos (DNPE), Erica Carrizo, recibieron a la directora de Género e Igualdad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y referente del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE), Deolinda Carrizo.

El encuentro se orientó a la articulación de acciones convergentes entre la DNPE y la Dirección de Género e Igualdad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. La iniciativa de colaboración y coordinación interinstitucional propuesta entre ambas direcciones busca promocionar la aplicación de la ciencia y la tecnología arbitrando los mecanismos e instrumentos necesarios para la resolución de problemáticas propias de estos territorios en los ámbitos social, económico y ambiental, con el objetivo de promover una mejora en la calidad de vida de las mujeres que habitan en las comunidades rurales.

En este sentido Hurtado señaló que el MINCyT “tiene que ser capaz de dar respuesta a todo un ámbito de la actividad social que históricamente estuvo fuera del foco de las políticas de ciencia y tecnología. Poder implementar acciones concretas para llevar conocimiento a la agricultura familiar y a otras actividades de la economía popular. Sostenerlas y mejorarlas en el tiempo es una meta de este Ministerio”.

Algunos de los temas estratégicos del ámbito rural que emergieron en el encuentro, refieren al acceso a conectividad y a la reducción de brechas digitales en las comunidades rurales del territorio argentino, al acceso a energía, a una alimentación de calidad, al desarrollo tecnológico de actividades productivas propias de las zonas rurales con el aprovechamiento de los recursos y saberes locales y al fortalecimiento de unidades productivas agroecológicas lideradas por mujeres, entre otras problemáticas identificadas.

Por su parte Deolinda Carrizo, afirmó que en las comunidades “existen muchos saberes y tecnologías apropiadas que, en articulación y coordinación con los conocimientos académicos, se pueden potenciar para responder a las necesidades y demandas de las comunidades locales, favoreciendo su arraigo en el territorio y fortaleciendo el buen vivir de las familias campesinas e indígenas, desde una perspectiva que ponga a las mujeres en el centro como sujeto transformador de la realidad en los territorios”.

Además, esta articulación busca sentar las bases institucionales para avanzar en futuras líneas de acción conjuntas hacia el interior del Estado Nacional promovidas entre ambas áreas, orientadas a impulsar políticas de inserción territorial en el ámbito rural, considerando ejes transversales como la perspectiva de género, la generación de empleo entre la población de jóvenes campesinos/as e indígenas, la pesca artesanal y el desarrollo comunitario y territorial.

“Entre los principales desafíos de la gestión centralizada de la ciencia y la tecnología, está comprender cabalmente la naturaleza de los problemas del territorio para también co-construir soluciones a medida. Y para esto debemos aplicar la consigna ‘la cabeza piensa donde los pies pisan”, concluyó Erica Carrizo.