Claudio Moroni y Elizabeth Gómez Alcorta participaron de un encuentro sobre el desafío de la ratificación e implementación del Convenio 190 de la OIT

El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni, junto con la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación participaron del debate sobre la ratificación y la implementación del Convenio 190 de la OIT desde una mirada tripartita y federal que se realizó de manera virtual y que fue organizado por ambas carteras junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).


El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni, junto con la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación participaron del debate sobre la ratificación y la implementación del Convenio 190 de la OIT desde una mirada tripartita y federal que se realizó de manera virtual y que fue organizado por ambas carteras junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Actualmente, el proyecto de Ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso cuenta con media sanción del Senado de la Nación y se encuentra en debate en la Cámara de Diputados y Diputadas de la Nación. La violencia laboral es una de las modalidades de la violencia por motivos de género que define la Ley de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. Este convenio es uno de los primeros a nivel global en abordar específicamente la violencia y el acoso en el mundo del trabajo y en reconocer el derecho a un trabajo libre de violencia y acoso.

En este contexto, se desarrolló un intercambio entre actores y actoras claves en el que se debatieron las normas, políticas y medidas que se deberán establecer para el cumplimiento del Convenio 190 de la OIT y su implementación efectiva a nivel nacional y provincial.

En el encuentro, el ministro Moroni aseguró que “es agenda propia del gobierno la ratificación del convenio, porque es agenda del gobierno la eliminación de todo tipo de desigualdad”, y añadió: “Vamos a tener que dictar una serie de normas, con mucho diálogo, mucho trabajo, no solo entre sectores sino entre las distintas jurisdicciones del país, porque lo importante es que la conductas apliquen la norma. Tenemos que llegar a una normativa que se convierta en conductas.”

Por su parte, Elizabeth Gómez Alcorta manifestó como prioritaria para este gobierno “la decisión de avanzar ante los desafíos de adecuar normativamente el tema de violencias por motivos de géneros en el ámbito laboral”.

Tras recordar que el Convenio 190 ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores y Senadoras de la Nación, expresó que “es fundamental la ratificación y la adopción de este instrumento porque resulta coherente con nuestra política exterior en materia de género y derechos humanos. Es el primer tratado que aborda específicamente el tema de violencia de género y acoso en el ámbito laboral. Y además define las obligaciones concretas de los Estados y también de los particulares al respecto”.

Para cerrar resaltó que “esta norma asume a la violencia de género como una forma de discriminación a la vez que contempla específicamente la violencia laboral”. El proceso de ratificación e implementación posterior “nos presenta una oportunidad para fortalecer una serie de acciones y políticas que estén destinadas, justamente, a combatir las violencias por motivos de géneros”.

Por último, se debatió sobre la ratificación del Convenio 190 como paso para dar cumplimiento a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso en Argentina. En este sentido, a futuro se prevé la sanción de normativa específica que permita incorporar los contenidos del Convenio 190 de acuerdo con el marco normativo, institucional y de políticas preexistente.

Del encuentro participaron también el Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Argentina, Roberto Valent; Christoph Ernst, Director ad interim de la Oficina de País de la OIT para la Argentina; Eric Carlson, especialista en género e igualdad de la OIT; representantes de gobiernos provinciales con competencia en Trabajo, en las áreas de Género, en Derechos Humanos; agrupaciones de empleadores y empleadoras, y autoridades de centrales sindicales y fue seguida por más de 400 asistentes.