Cicatrices fértiles: una propuesta para remediar paisajes y fortalecer capacidades locales en el noroeste cordobés
Es una iniciativa conjunta entre los municipios de San Marcos Sierras, Cruz del Eje y Villa de Soto, la Agencia del INTA Cruz del Eje y las Universidades Nacionales de Córdoba y Villa María. Impulsa una instancia de formación teórico-práctica en el marco de las Universidades Populares de la UNC, promoviendo soluciones basadas en la naturaleza frente a problemáticas ambientales locales.
Los procesos de degradación ambiental dejan huellas visibles en el territorio. Suelos erosionados, deterioro de la capacidad productiva, pérdida de cobertura vegetal, incendios recurrentes, aumento de las islas de calor, disminución de la biodiversidad y ambientes con escasa infraestructura verde son algunas de las situaciones que afectan el funcionamiento de los ecosistemas y la calidad de vida de las comunidades. Frente a semejantes desafíos, esta propuesta de capacitación busca transformar esas cicatrices en oportunidades de recuperación ambiental y construcción colectiva.
Bajo el nombre "Cicatrices fértiles: Formación en remediación de paisajes en ambientes alterados del noroeste de Córdoba", la iniciativa se desarrolla en San Marcos Sierras, Cruz del Eje y Villa de Soto, articulando actividades de formación, intercambio de experiencias y prácticas territoriales orientadas a la remediación de espacios degradados.
El INTA, en el marco del Proyecto “Adaptación y Gestión ante el Cambio Climático”, junto con los municipios y comunidades del noroeste cordobés, lleva adelante un trabajo articulado que evolucionó desde la demanda inicial sobre el manejo técnico de la poda de árboles hacia la concientización sobre su cuidado y gestión. Esto, permitió consolidar criterios de planificación de la infraestructura verde frente a los daños históricamente causados por intervenciones indiscriminadas. Finalmente, este proceso culminó en acciones de mayor complejidad, como planes de forestación y la organización de compras comunitarias de especies nativas a la Estación Forestal del INTA Villa Dolores.
La propuesta surge entonces como respuesta a desafíos de sustentabilidad presentes en distintos sectores de la región. El daño sufrido por ambientes naturales, rurales y urbanos, afecta la provisión de servicios ecosistémicos esenciales, comprometiendo la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la protección de los suelos para la población.
Desde la extensión, estos antecedentes permitieron ampliar la mirada desde intervenciones puntuales hacia un enfoque integral de paisaje, incorporando conceptos de reparación ecológica, biodiversidad, conectividad ambiental y soluciones basadas en la naturaleza. En este contexto nace "Cicatrices fértiles", una propuesta que busca consolidar capacidades locales para abordar procesos de degradación ambiental mediante acciones participativas de remediación y mejora del hábitat.
La capacitación apunta a la participación de personal municipal, docentes, emprendedores y vecinos interesados en mejorar la relación entre las comunidades y su entorno.
Del diagnóstico a la acción
El trayecto formativo combina encuentros virtuales con instancias presenciales en cada localidad, donde los participantes pueden aplicar los conocimientos adquiridos en situaciones reales. A partir de la selección de sitios a intervenir, se trabaja en la elaboración de propuestas de remediación adaptadas a las características ambientales, sociales y productivas de cada localidad.
Los contenidos incluyen herramientas para el diagnóstico de paisajes, restauración ecológica, conservación y multiplicación de especies nativas, desarrollo de canteros biodiversos, manejo de suelos, producción de sustratos orgánicos, recuperación de áreas degradadas y gestión del arbolado urbano y rural en escenarios de cambio climático.

Soluciones basadas en la naturaleza
Uno de los ejes centrales de la propuesta es el abordaje de las soluciones basadas en la naturaleza como estrategia para enfrentar desafíos ambientales actuales. Estas prácticas buscan aprovechar procesos ecológicos para mejorar la calidad ambiental, aumentar la resiliencia de los territorios y generar beneficios simultáneos para las personas y los ecosistemas.
Por ejemplo, en San Marcos Sierras se presentaron propuestas sobre “Parque Vivencial Autóctono”, “Regeneración del paisaje del Río San Marcos”, “Remediación del corredor y sitio de la escuela Mariano Moreno de Los Sauces”, “Recuperación ambiental y paisajística de los pasivos mineros de Canteras Quilpo mediante el Geoturismo Educativo”; en Cruz del Eje se abordó “Erradicación de un microbasural y creación de una plaza en el Barrio San Antonio”, “Reserva Natural Escolar Guardianes del Monte Escuela “Instituto Pechuán Marín”, “Remediación del Río Cruz del Eje, diseño de un Parque de la Biodiversidad”; en La Cumbre la idea fue sobre “Canteros biodiversos con flora nativa en Plaza 25 de Mayo, La Cumbre” y en Jáchal, San Juan, “Turismo de conservación y producción agroecológica Las Aguaditas”.
Como se expresó, las acciones contemplan la implementación de soluciones basadas en la naturaleza mediante la restauración de riberas con especies nativas, la revegetación de áreas degradadas con árboles, arbustos y herbáceas autóctonas, la recuperación de sectores afectados por incendios a través de la regeneración de flora nativa, la creación de corredores biológicos que mejoren la conectividad entre fragmentos de vegetación y la incorporación de infraestructura verde en espacios públicos mediante canteros biodiversos y manejo ecológico de áreas verdes.

Construcción colectiva del paisaje
La propuesta también busca fortalecer la articulación entre instituciones, gobiernos locales y comunidades, entendiendo que la remediación de paisajes requiere procesos sostenidos en el tiempo y la participación de múltiples actores.
Más allá de la recuperación física de un espacio, las acciones de remediación contribuyen a generar conocimiento local, promover la educación ambiental y construir capacidades para abordar problemáticas complejas desde una perspectiva territorial.


La iniciativa se inscribe en una visión de desarrollo territorial que reconoce el valor de los ecosistemas como soporte de la producción, la salud ambiental y el bienestar de las comunidades. En ese sentido, la formación en remediación de paisajes representa una herramienta para fortalecer la resiliencia local frente a escenarios de cambio climático y degradación ambiental.
