Chicos de todo el país se capacitaron para ser alfabetizadores digitales

Las jornadas se inscribieron dentro del Plan de Inclusión Digital del Ministerio de Modernización.


Más de 100 jóvenes estudiantes de diferentes universidades públicas de todo el país se convirtieron en la primera camada de la Red de Alfabetizadores Digitales de Argentina (Rad.ar), un programa que forma parte del Plan Nacional de Inclusión Digital dependiente del Ministerio de Modernización de la Nación.

Con el apoyo de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación y Deportes, los estudiantes se reunieron en la ciudad de Buenos Aires, donde fueron capacitados para convertirse en Alfabetizadores Digitales y así poder enseñar sobre el uso de Internet a los sectores más vulnerables de la población de sus provincias.

Durante dos jornadas, los chicos se interiorizaron sobre la inclusión digital con referentes de la tecnología, la educación y movimientos solidarios. También aprendieron a pararse frente a un aula y enfrentar sus miedos como futuros profesores, y recibieron consejos de dinámica de acercamiento a los alumnos.

El ministro de Modernización, Andrés Ibarra, destacó que “estamos muy orgullosos con los chicos que vinieron a capacitarse: ellos son los verdaderos generadores de cambio; la juventud muestra en este plan la mejor cara de nuestra sociedad”.

"Iincluir digitalmente es tender un puente hacia todo lo que podés ser; hoy internet abre miles de posibilidades, y queremos que esas posibilidades estén para todos en cualquier rincón del país”, agregó Ibarra.

El ministro de Modernización, Andrés Ibarra, y el subsecretario de Gobierno Digital, Daniel Abadié, conversan con un grupo de participantes de Rad.ar.

La tarea de los alfabetizadores se desarrollará en sus provincias de origen, a través del dictado de cursos presenciales en Puntos Digitales y sedes de universidades.

A las clases también asistirán beneficiarios de los programas “Argentina Trabaja” y “Ellas Hacen” del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Los jóvenes dictarán en promedio 12 horas de curso por semana. Como contrapartida, recibirán una asignación estímulo, transformando así sus propios conocimientos y experiencias en un medio de inclusión social.