Carminho: “El fado es un género vivo”
La cantante portuguesa abrió el Festival de Fado Buenos Aires, este fin de semana, en el Palacio Libertad. Ante un auditorio repleto, recorrió su discografía y presentó algunas canciones de su nuevo álbum, “Eu vou morrer de amor ou resistir”.
El fado es patrimonio cultural de la humanidad, al igual que el tango. En este caso, se trata de la música tradicional que identifica a Portugal, la cual retrata historias de amor, desamor, tragedias y desventuras, como el tango en la Argentina.
Fado y tango son dos géneros hermanos que se encuentran en artistas como Carminho, la cantante de fado que más lo ha internacionalizado, llevándolo a los escenarios más recónditos del mundo y haciendo cruce con los artistas más diversos. Es tradicional, pero audaz, y esa mixtura hoy invita a nuevas generaciones a redescubrir una música que conquista y que hace rato dejó de ser patrimonio exclusivo de Portugal.

Este fin de semana, Carminho fue la encargada en abrir el prestigioso Festival de Fado Buenos Aires en el Palacio Libertad. A sala llena, la artista desplegó todo su talento ante un público que celebró cada una de sus interpretaciones, incluso las que pertenecen a su nuevo disco, Eu vou morrer de amor ou resistir.
“Desde 2016 vengo a esta sala, esta vez a traer un nuevo disco”, fueron las primeras palabras de la portuguesa que asomó en escena luciendo íntegramente de blanco en contraste con sus músicos vestidos de negro. Y sí, Carminho se distingue, su forma de cantar difiere a la de las fadistas tradicionales: ella suma percusión, bajo y hasta la voz en off de la emblemática Laurie Anderson en “Saber”, una de las canciones que integran su álbum más reciente.
Antes del concierto, Carminho compartió un momento de charla donde habló sobre su relación con el tango, la actualidad del fado, su nuevo disco y sus referencias musicales, entre otras cosas.

-¿Qué pensás sobre las similitudes entre el fado y el tango?
-El fado y el tango son géneros urbanos, de comunidad, géneros que hablan de sus ciudades, de sus elementos, de su gente. Y claro, sus melodías y los instrumentos acústicos traen características muy similares. Me identifico mucho con este género.

-¿Cómo surgió el nombre Eu vou morrer de amor ou resistir para tu nuevo disco?
-Es un poco una ironía con los temas más fatalistas del fado, porque en el fado -y en el tango- siempre se muere de amor. Me encanta poder cantar que en realidad no se muere, sino que se resiste. Hay una posibilidad ahora de transformar las temáticas y traer nuevos discursos, nuevas semánticas. El fado es una lengua viva que trabaja mucho la tradición y como se pueden alinear letras nuevas a las antiguas melodías, siempre se pueden alinear nuevos discursos, nuevos textos. Eso hace que esta lengua sea muy viva, muy transformadora y muy relativa a las generaciones contemporáneas de hoy.

-Sos una de las grandes referencias del fado en la actualidad, ¿sentís una responsabilidad mayor?
-No lo siento como una responsabilidad. Lo hago con una libertad y con una facilidad que tiene que ver con mi propio gusto, con trabajar para mí y para los otros.
-Creciste escuchando fado en tu casa por tu madre. De alguna manera, ¿se convirtió en tu propio lenguaje?
-El fado es una lengua natural para mí, es un todo. Es como un instrumento para escribir lo que tengo para decir, no está determinado lo que tengo que decir en el fado, y eso es importante porque está abierto. El fado es un género vivo porque vive de lo que cada uno decide hacer como trabajo y práctica. El tiempo, después, dirá lo que la comunidad del fado absorbe o no, y eso es lo que queda para el género en el futuro.

-¿Pensás que este tipo de festivales son una buena oportunidad para llegar a distintos públicos de todas las generaciones?
-Sí, es una de las maneras de hacerlo, de llegar a más personas. El fado es un género que de alguna manera identifica un lugar, un país, un pueblo, personas. Hay canciones tan raras y tan bellas, cuyas características revela mucho de su ciudad, de su pueblo, de su arquitectura, de su gente. Pero es un género que se internacionaliza aunque no haya muchos fadistas internacionales, porque el género no está completamente exportado. Todavía es sobre lo que las personas quieren saber sobre la música portuguesa, sobre todo fuera de Portugal, porque hay una representación en la poesía, en la música tradicional, en sus instrumentos específicos como la guitarra portuguesa.
-¿Los jóvenes portugueses se inclinan por el fado?
-Les gusta, hay muchos más jóvenes cantando, mujeres y hombres, tocando los instrumentos. Cada vez hay más.

-Formaste parte del nuevo disco de Rosalía, que incluye canciones en diversas lenguas. ¿Cómo fue esa experiencia?
-Fue un honor poder llevar mi propia música a una voz tan increíble, a una artista tan fabulosa y tan internacional. De alguna manera está cantando lo más tradicional que hay en Portugal. En la cultura de los fados podemos separar las letras de las músicas, así que la parte de la composición musical tiene un nombre y el poema tiene otro nombre. Cuando se juntan, normalmente el nombre de la canción es el nombre del poema, pero la música es una composición aparte. La canción que canté con Rosalía, “Memória”, es una canción que tiene cuarenta o cincuenta años, que se llama "María Rita", compuesta por Armando Machado y una letra que yo escribí.
A veces el mundo dice que la música tradicional no llega a las personas, que tiene que ser la música pop, y no es así. La prueba está en esta canción, ella cantando magníficamente en portugués y en otras lenguas. Fue un placer poder cantar a su lado, es muy bello porque hay mucha identificación y mucha admiración.

-Entre tus referencias de músicos argentinos, mencionaste en alguna oportunidad que escuchabas a Mercedes Sosa, Carlos Gardel y Ginamaría Hidalgo, ¿por qué ellos?
-Son personas que llegan. Escucho y voy buscando la referencia de la referencia y de la referencia. Es una manera de aprender más música y de llegar a los cantantes. También me gusta mucho León Gieco, que es encantador porque tiene ese lado más rockero. Mercedes Sosa era una mujer muy joven de cabeza, que colaboraba con mucha gente, con muchos cantantes y géneros distintos. Estaba haciendo algo de verdad con la música para la gente, cantando temas importantes para las personas de su generación. Eso es muy admirable.
-¿Te gustaría grabar con artistas argentinos?
-No pido nada a Dios, solo pido a Dios que la guerra no me sea indiferente y que la indiferencia no llegue al dolor y a las cosas que hacen sufrir. Duetos no pido a Dios porque la vida me ha dado más de lo que puedo pedir.
-¿Cómo te ves cantando tango?
-Me veo bien, me encanta cantar en castellano, es una lengua muy fluida para mí.