Cápsulas de fabricación nacional para efectuar traslados de pacientes con COVID-19

Un grupo de egresados de la antigua Escuela Nacional de Educación Técnica N°1 I Brigada Aérea de El Palomar, hoy Escuela de Educación Secundaria Técnica N°4 de Morón “Profesor Héctor Ángel Laguarde”, diseñaron y construyeron una Cápsula de Aislamiento para efectuar traslados aéreos de pacientes con COVID-19


Por 1er Ten Gustavo Liébana

Un grupo de ex compañeros de la antigua escuela técnica Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) N°1 I Brigada Aérea de El Palomar, hoy Escuela de Educación Secundaria Técnica (EEST) N°4 de Morón “Profesor Héctor Ángel Laguarde”, diseñaron y construyeron una Cápsula de Aislamiento para realizar traslados aéreos de pacientes con COVID-19

La iniciativa surgió a partir del encargo que una empresa les hizo a este grupo, luego de la consulta previa sobre su experiencia en la fabricación de una camilla para adaptada para trasladar pacientes por medio aéreo, aprobada por la Asociación Nacional de Aviación Civil (ANAC), y que actualmente se encuentra en producción para el medio aéreo.

El equipo de trabajo se encuentra integrado por Hugo González y Ariel García, quienes se desempeñan respectivamente como representante técnico y encargado de calidad de la empresa HRG Consulting; Marcelo Bustos, responsable del ensamblado y de gestionar los materiales utilizados para la fabricación del producto; Roberto Soto, a cargo de las tareas de tornería y de realizar los ajustes en la estructura; y Héctor Robi, encargado de la fabricación del sistema de oxígeno que utiliza la camilla, además de gestionar el espacio de trabajo y brindar el soporte necesario para la instalación.

El proyecto recibió también la colaboración de Walter Manfredi en lo que respecta al diseño del generador de ozono y presión negativa; además de la asesoría por parte del médico aeroevacuador Guillermo Feldman, y del titular del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), Alberto Crescenti, quien junto a un equipo de profesionales de la salud realizaron aportes y sugerencias que luego fueron incorporadas al prototipo final aprobado por la ANAC.

Para ello se construyó primero una cápsula prototipo, que fue probada en diferentes aeronaves con el objetivo de verificar la forma de ingreso, calcular los tiempos de egreso, el acceso a los controles del generador y la facilidad de manejo sobre el paciente por parte del personal médico. Todo esto en función de dar cumplimiento a las normas actuales, las cuales establecen que durante una aerovacuación sanitaria no se debe tardar más de 90 segundos en extraer la camilla.

El equipo tardó alrededor de 30 días en construir el primer prototipo, realizar los cambios y ensayos necesarios hasta lograr una cápsula acorde a los requerimientos. Los principales desafíos en esta etapa estuvieron relacionados a los inconvenientes y demoras en la obtención de los insumos necesarios para su fabricación, ocasionados por la situación actual de pandemia mundial.

Con la aprobación de ANAC, el sistema puede ser usado en cualquier avión y helicóptero, incluso se prevé su tramitación ante la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (DIGAMC), para contar con los permisos necesarios en el hipotético caso de que se tuviera que recurrir a aeronaves militares de gran porte para efectuar traslados sanitarios masivos a requerimiento de los organismos oficiales, gracias a la facilidad de adaptación de la cápsula a todo tipo de aeronaves.

Actualmente se están llevando adelante los pasos necesarios para estandarizar el proceso de fabricación de las cápsulas que ya se encuentran en funcionamiento, con el objetivo de invertir el tiempo promedio de producción (10 días) a 10 cápsulas producidas en forma continua, a fin de adaptar la línea a las necesidades sanitarias.

El dispositivo está formado por una estructura sólida de aluminio soldada que lleva un cobertor compuesto de dos materiales lona ignifuga y lona cristal de 500 micrones soldados entre sí por alta frecuencia con tapas en los extremos, provistos con cierres de caucho impermeables, lo que permite mantener el receptáculo totalmente aislado, además de contar con cinturones de seguridad para la estabilidad y ajuste del paciente dentro del mismo.

Esta estructura lleva un filtro HEPA (High Efficiency Particulate Air), un sofisticado sistema que se complementa con un generador de ozono que garantiza el filtrado seguro del aire desde el interior del habitáculo. Para ello cuenta además con una bomba que se encarga de la circulación del aire de los filtros mediante presión negativa dentro de la cápsula, que funciona a través de una batería sellada con un gel especial y con autonomía de duración de cuatro horas, luego de lo cual debe ser recargada por medio de un puerto USB que utiliza un cargador universal.

El CEIBA

El CEIBA es un Centro de exalumnos de la ex ENET N°1 y actual EEST N°4 "I Brigada Aérea - Prof. Héctor A. Laguarde", que surgió a partir de la conmemoración del 50° aniversario de la Escuela Técnica, como una forma dinámica de contribuir al sostenimiento del establecimiento educativo.

El Centro está compuesto por el presidente, el vicepresidente, y un concejo integrado por ex alumnos, los cuales asignan tiempo y esfuerzo en reuniones junto a otros exalumnos, con el objetivo de proponer ideas y proyectos para la Escuela. De esta manera se pudo llevar a adelante la construcción del avión experimental Pazmani PL-4, desarrollado por la Fuerza Aérea en conjunto con la Escuela de Enseñanza Técnica Nº 4, primero en ser construido durante un año lectivo por un instituto de formación este tipo en Latinoamérica.