Capacitación sobre plagas de uva fresca para exportación en Martínez

En el Laboratorio Vegetal del Senasa, fue destinada a profesionales encargados de la detección y reconocimiento de ácaros e insectos en frutas de exportación.


Buenos AiresEl cuidado sanitario es clave para permitir la comercialización internacional de cualquier producto agroalimentario. Es por ello que, antes de ser exportados, los productos pasan por una serie de pruebas analíticas de control.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brindó el curso sobre determinación taxonómica de plagas en el marco de los nuevos requisitos fitosanitarios para Vitis vinífera (vid). La actividad se desarrolló en septiembre en el Laboratorio Vegetal, que está ubicado en la localidad de Martínez, provincia de Buenos Aires.

Este subestándar establece los requisitos fitosanitarios armonizados, aplicados por las organizaciones nacionales de Protección Fitosanitaria (ONPF) de los Estados Partes del Mercosur en el intercambio regional para Vitis vinifera.

La actividad teórico-práctica tuvo como objetivo el fortalecimiento en la detección y determinación taxonómica de Drepanothrips reuteri (Thysanoptera: Thripidae) y los ácaros Brevipalpus chilensis, B. lewisi y Cenopalpus pulcher (Acari: Tenuipalpidae).

Asistieron agentes del Centro Regional Senasa Cuyo (San Juan y Mendoza), del Programa de Programa Nacional de Control y Erradicación de Mosca de los Frutos (Procem) y del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen). Estuvo a cargo de la capacitación, Marisa Regonat, responsable de la División Acarología de la Coordinación de Plagas, Enfermedades de las Planta y Bioinsumos.

Asimismo, con el objetivo de agilizar la certificación de fruta fresca de exportación, el Organismo busca sumar laboratorios de diagnóstico de plagas en el área de producción de vid, a la Red de Laboratorios de la Dirección General de Laboratorio y Control Técnico, particularmente los pertenecientes a las regionales del Senasa.

Estas capacitaciones ayudan a que el comercio internacional de los productos no se vean afectados y nuestros compradores puedan disfrutar del sabor y calidad de nuestras uvas en sus mesas.