Cabandié recorrió el Parque Nacional El Leoncito

El Ministro de Ambiente participó de un encuentro en el área protegida con autoridades turísticas de Nación y Provincia.


Acompañado por la vicepresidenta del Directorio de la Administración de Parques Nacionales, Natalia Jauri, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, viajó ayer por la tarde a la provincia de San Juan para participar de un acto realizado junto con la Secretaría de Turismo nacional y el Ministerio de Turismo provincial en el Observatorio Astronómico “Dr. Carlos U. Cesco” (CESCO).

En el acto también estuvieron presentes la secretaria de Turismo de la Nación, Yanina Martínez; la ministra de Turismo y Cultura de San Juan, Claudia Grynszpan; el secretario de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, Raúl Tello; y el intendente de Calingasta, Jorge Castañeda.

Cabandié afirmó que “no hay mejor manera de conservar que con la conciencia de hombres y mujeres sobre la necesidad de cuidar el área protegida”, y agregó: “Lo mejor que podemos hacer desde Parques Nacionales es concientizar a la ciudadanía”, a la vez que destacó que de este modo y junto con la ciencia es posible “el desarrollo de las localidades, en el buen trato con la comunidad”.

“Esperemos que este sea el inicio de un trabajo mancomunado en todo el país para que el conjunto de los argentinos podamos conocer y valorar esos ecosistemas que tanto redundan en beneficios para las comunidades”, finalizó el ministro.

En el lugar funcionan dos importantes centros astronómicos: el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO), dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de las universidades nacionales de La Plata, Córdoba y San Juan; y el CESCO, surgido por iniciativa de las universidades estadounidenses de Yale y Columbia, que actualmente funciona en el ámbito de la Universidad Nacional de San Juan.

Este Parque Nacional, que destaca por presentar condiciones singulares para la observación astronómica, evidencia una más de las múltiples funciones de las áreas protegidas. En este caso, cuidar el suelo para proteger las condiciones de investigación del cielo; implementando la producción de conocimiento científico y el desarrollo de las herramientas tecnológicas como parte de las estrategias de conservación de la biodiversidad.

El sitio, de unas 90 mil hectáreas, atesora además historias que van desde los vestigios arqueológicos del Camino del Inca hasta la presencia del General San Martin en el antiguo casco ganadero durante los preparativos finales de la campaña libertadora del Cruce de los Andes.