Brasil comparte experiencias sobre seguridad vial con Argentina


La Agencia Nacional de Seguridad Vial recibió a referentes del gobierno de Brasil, quienes presentaron el “Programa Vida No Transito”. A través del intercambio de experiencias se empezó a evaluar los escenarios factibles de implementación.

Durante los días 9 y 10 de octubre, la Agencia Nacional de Seguridad Vial recibió a representantes del “Programa Vida No Transito” para que cuenten de qué se trata la propuesta. Avalado por la Organización Mundial de la Salud, el objetivo general del programa, implementado en Brasil, es apoyar y fortalecer las áreas de gestión de la seguridad vial de los gobiernos locales a través de una serie de herramientas que permitan ordenar los procesos de planificación, promoción y gestión de la seguridad vial; y así mejorar los índices de siniestralidad vial de todo el territorio.

La reunión contó de varias instancias de debate donde se evaluó la situación actual de la siniestralidad vial en Argentina a través de los resultados de diversos estudios realizados por la ANSV. Según el Informe de la Situación de la Seguridad Vial, la tasa de mortalidad promedio cada cien mil habitantes evidencia que las regiones con menor desarrollo humano son las que presentan tasas más elevadas. Esta relación se replica en nuestro país, siendo las regiones de NEA y NOA las más afectadas.

Durante la exposición sobre la implementación del programa, realizada por Lisandro Abdulatif, se destacó como primordial la importancia de reducir las muertes y las lesiones graves a partir de la información, acciones planificadas, ejecutadas y evaluadas sobre todo en dos factores de riesgo: consumo de alcohol y velocidad.

Actualmente, en Brasil son cinco estados y doce municipios que están implementando este novedoso proyecto que impulsa el empoderamiento de las ciudades a través del uso de datos y la coordinación intersectorial como ejes de planes de movilidad y tránsito seguro. Los resultados son bastante concluyentes: en cuatro de los cinco casos, se ha bajado las tasas de mortalidad y se ha logrado consolidar un espacio intersectorial y una cultura de trabajo basada en datos en cada uno de los municipios.

De esta manera, el proyecto busca desarrollar capacidades, empoderar a los gobiernos locales, visibilizar la sustentabilidad de las intervenciones. Y sobre todo, logró reducir la mortalidad y morbilidad causada por el tránsito.