Basterra destacó el compromiso de la Bolsa de Comercio de Rosario para que Argentina sea una potencia granaria

El Ministro envió un saludo en el 136 aniversario de la entidad.


El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, resaltó "el compromiso de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) para que Argentina sea la potencia granaria que es", al enviar un saludo por el 136 aniversario de la entidad.

"La Bolsa es una entidad con una historia muy valiosa y representativa que se destaca por su participación, juntando a las partes, proponiendo innovaciones permanentes y permitiendo lograr una gran eficiencia en las transacciones", aseguró Basterra al recordar que recientemente la cartera agropecuaria nacional y la BCR firmaron un convenio de cooperación para brindar una línea de comunicación gratuita para transportistas, y de uso voluntario, integrada a la plataforma de logística de la BCR, MuvinApp, que facilita de manera eficaz y rápida la disponibilidad de información en todo el territorio argentino.

Por su parte, el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Daniel Nasini, afirmó que "la pandemia va a pasar, la Argentina se va a recuperar y la agroindustria va a ser un factor fundamental para eso. Espero que lo hagamos todos en conjunto".

En este sentido, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, envió sus saludos e invitó a que "entre todos aprovechemos lo mejor que tenemos para que en el futuro, el trabajo y la producción sean las prioridades".

Además hicieron llegar sus felicitaciones, el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti; y el intendente de Rosario, Pablo Javkin.

Bolsa de Comercio de Rosario

La institución fue creada el 18 de agosto de 1884, con la denominación de Centro Comercial de Rosario. Por entonces la ciudad tenía 45 mil habitantes y recibía la producción de cereales de unas 60 colonias agrícolas recientemente creadas, granos que se embarcaban en los vapores que vinculaban al puerto local con Europa.

La asamblea general extraordinaria del 9 de enero de 1899 dispuso el cambio de nombre de la institución, que pasó a llamarse Bolsa de Comercio de Rosario. Sus objetivos fueron: "ofrecer un punto de reunión a los comerciantes y a los agentes de comercio para tratar toda clase de negocios lícitos y facilitar la realización de operaciones mercantiles, dándoles seguridad y legalidad"; y "ejercer la representación del comercio y del gremio mercantil ante las autoridades del país y velar por sus intereses".

Con esa reforma, se creó la Cámara Arbitral de Cereales, la más antigua del país en su tipo, con el propósito de resolver las controversias que se suscitaban en los contratos de compraventa de cereales, cuya negociación iba tomando cada vez mayor importancia.