Barañao disertó sobre el empleo del futuro

El ministro de Ciencia participó de un evento organizado por el Banco Mundial sobre tecnología, productividad y prosperidad en la región.


Esta mañana, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, participó de la apertura del encuentro “Los empleos del mañana: tecnología, productividad y prosperidad en América Latina y el Caribe”, en el que se presentó un nuevo informe regional del Banco Mundial. También participaron de la apertura Guillermo Hang, director general de la Organización Techint y Jorge Familiar, vicepresidente de América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

“El tema que nos convoca hoy es acuciante”, sostuvo Barañao al inicio de su exposición. Detalló que si bien se avizora un futuro con predominancia de algoritmos y robots, “ellos no van a ser los consumidores del futuro”. Por eso, es importante pensar en el tipo de consumidor que existirá y en lo que querrá para así evaluar qué tipo de servicios y manufacturas deberemos producir. En esta línea, se refirió al concepto de lujo responsable, fuertemente ligado al consumo con conciencia social.

“Hay un hecho contundente y es que en unos años va a haber 2.000 millones de personas más que necesitarán alimentarse, por eso creemos importante crear nuevas cadenas de valor en el área de alimentos, que incorporen tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y que se relacionen con el comercio justo y la economía social”, concluyó.

Jorge Familiar se refirió a la importancia de realizar este encuentro en el país: “Con la presidencia del G20, Argentina está hoy en el epicentro del debate sobre el desarrollo y la economía global”. Luego hizo hincapié en los retos que nos depara el futuro y en la importancia de actuar con celeridad para hacerles frente. “Debemos adoptar y promover la tecnología y la innovación para impulsar el crecimiento económico, la reducción de la pobreza e incrementar las oportunidades para todos, en lugar de generar barreras”, expresó.

Por último, Hang aseguró que “es indudable que una mejora en la tecnología redunda en una mejora en la productividad, pero sería corto de vista si no lo llevamos de la mano con políticas de empleo, distribución del ingreso, capacitación e igualdad de oportunidades”.

De acuerdo al informe, América Latina y el Caribe tienen tasas de adopción de tecnologías digitales más bajas que en países similares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), dejando mucho espacio para una mejora en la productividad. “Con mayor tecnología viene mayor productividad”, afirmó el autor principal del informe, Mark A. Dutz, economista principal de la Unidad global de Macroeconomía, Comercio e Inversión del Banco Mundial. “Las compañías pueden bajar los costos variables, ampliar la producción, llegar a más mercados, hacer más dinero y mientras tanto generar más y mejores puestos de trabajo”.

El informe, además, menciona ciertos ámbitos cruciales donde las políticas públicas pueden ayudar a aprovechar el poder productivo de esta revolución digital, como poner la tecnología a disposición de empresas locales a precios globalmente competitivos; garantizar que las empresas tengan incentivos para invertir en actualización tecnológica y exportaciones, en lugar de buscar protegerse de la competencia; y capacitar a los trabajadores para prepararlos para los empleos del futuro.

Luego de la presentación del informe Laura Jaitman, Deputy de Finanzas ante el G20 del Ministerio de Hacienda; Joao Manuel Pinho de Mello, secretario de Promoción de la Productividad y de la Defensa de la Competencia de Brasil; Irene Brambilla, profesora de la Universidad Nacional de La Plata; y Lucio Castro, secretario de Transformación Productiva del Ministerio de Producción, compartieron un panel de discusión moderado por Silvia Stang, editora de Economía de La Nación, que versó sobre los cambios en los empleos del futuro, los aranceles e impuestos sobre la tecnología, y la importancia de la capacitación, entre otros temas.