Avanzan las obras en el Complejo Penitenciario Federal VII de Marcos Paz

Se trata de la unidad penal que reemplazará al penal de Villa Devoto. Tendrá cuatro módulos y albergará a más de 2200 internos. El ministro Germán Garavano entregó además diez nuevas unidades móviles para el traslado de internos.


El futuro Complejo Penitenciario Federal VII será el lugar al cual se trasladarán los internos de la cárcel de Villa Devoto, en la ciudad de Buenos Aires. El nuevo penal tendrá una superficie de 120 hectáreas y podrá alojar a más de 2200 personas privadas de la libertad. La obra está en ejecución desde agosto del año pasado y su inauguración está pautada para fines de 2020. En ese momento, se realizará el traslado de los internos.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, recorrió las obras de ampliación de complejo penitenciario. Además, realizó la entrega formal de diez nuevas unidades móviles para el traslado de internos. Garavano estuvo acompañado por el subsecretario de Relaciones con el Poder Judicial y Asuntos Penitenciarios de la Nación, Juan Bautista Mahiques; el secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, y el director nacional del SPF, Emiliano Blanco, entre otras autoridades penitenciarias, nacionales y bonaerenses.

El moderno penal está ubicado cerca del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz. Fue divido en cuatro módulos carcelarios de última generación que albergarán a 2232 internos: y en cada unidad se ubicará a 558 personas privadas de su libertad.

Habrá además edificios complementarios, en donde los internos podrán realizar talleres laborales, estudiar en el centro universitario o en la escuela. También contará con espacios destinados a deportes y a la práctica de diversos cultos. Cada pabellón tendrá además un área de salud, aparte de los centros de tratamiento odontológico, médico y psicológico.

En la recorrida se visualizó una “celda modelo”, donde se mostró a los funcionarios los dispositivos de máxima seguridad para su ingreso, el modelo de construcción, así como la capacidad para los internos que allí vivirán.

“La ampliación de la cárcel de Marcos Paz reemplazará a la cárcel de Devoto y esperamos que esté terminada a finales de 2020. Es una inversión en materia penitenciaria que no se realizaba hace una década, acorde al incremento de las personas privadas de la libertad sobre todo asociadas al narcotráfico”, expresó Garavano. Y destacó: “Aumentamos la capacidad del Servicio Penitenciario Federal, que además brinda apoyo a provincias con sobrepoblación carcelaria”.

Inversión en infraestructura carcelaria

Esta obra se lleva a cabo a través del acuerdo firmado en marzo de 2018 entre Garavano y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Fue cuando anunciaron el traslado de la cárcel de Devoto al complejo penitenciario de Marcos Paz. Se acordó que la Ciudad construyera previamente la nueva cárcel, afrontando el costo de la construcción. El acuerdo fue convalidado por la Legislatura porteña.

Es política del Gobierno Nacional relocalizar establecimientos penitenciarios antiguos en zonas donde se cuente con más espacio, para propiciar la implementación de programas de política penitenciaria en materia de trabajo, educación y capacitación laboral.

El ministerio ya realizó inversiones en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo, en Mendoza, que ya fue inaugurado parcialmente a fines del año pasado. Y está en marcha la construcción de la cárcel federal de Coronda, en Santa Fe, y otra en la localidad bonaerense de Mercedes.

“Realizamos una inversión penitenciaria en Marcos Paz así como lo hacemos en la cárcel federal de Santa Fe, en Mercedes y en Cuyo”, agregó el ministro.

Y concluyó: “La construcción del nuevo complejo permitirá abordar de mejor manera el tratamiento de las personas privadas de su libertad y facilitar su reinserción social”.