Arsenal Naval Mar del Plata: 42 años al servicio de las unidades navales

El destino que se ocupa de atender las necesidades de mantenimiento de las unidades con apostadero en la base naval celebra este 16 de junio un nuevo aniversario.


La historia del Arsenal Naval Mar del Plata recorre 4 décadas de íntima relación con la Fuerza de Submarinos y con los buques surtos en la base naval. Para desandar ese camino es necesario remontarse algunos años más atrás.

Corría el año 1933 y la Armada Argentina comenzaba a escribir la historia de su arma submarina con la llegada de los primeros sumergibles de fabricación italiana, los que serían llamados Tarantinos. Junto a las nuevas unidades que arribaron al país, a las que se sumarían otras generaciones en el transcurrir de los años, dieron inicio las primeras acciones tendientes a asegurar el mantenimiento de las mismas. Así tuvo lugar el surgimiento de talleres cuya principal tarea era satisfacer los requerimientos de esos submarinos y buques auxiliares que funcionaban como centro de adiestramientos para los submarinistas.

En las siguientes décadas la naciente fuerza vio el arribo de nuevas generaciones, esta vez de submarinos americanos, con los clase Flota y Guppy; y una tercera generación, esta vez proveniente de Alemania, la clase 209. Por su parte, los equipos a cargo de las tareas de mantenimiento y de acciones afines también encontraron su refuerzo con la unificación de todos los talleres que funcionaban en la Base Naval Mar del Plata bajo la conducción de la Fuerza de Submarinos. Para esto se dispuso un sector de la base que daría vida a nuevas instalaciones con obras iniciadas en 1972. Algunos años después, el 16 de junio de 1978, se inauguraba el Taller Integrado de Técnicas Múltiples para Submarinos (TISU).

A partir de entonces, el proceso de mantenimiento aplicado a los submarinos fue requiriendo de mayor capacidad, por lo que en 1981 se elevó la jerarquía de ese Taller Integrado a la de Arsenal Naval.

Un nuevo hito tuvo lugar en 1985 con la incorporación de una quinta generación de submarinos, también de origen alemán, los Clase TR 1700, ARA “Santa Cruz» y ARA “San Juan”. Esto significó más desafíos por el salto tecnológico que conllevaban las unidades. El Arsenal Naval debió actualizar sus capacidades técnicas y profesionales.

Desde aquella fecha hasta hoy, innumerables acontecimientos se constituyeron en desafíos para el personal del Arsenal, compuesto por militares y civiles, cuyo Jefe es el Capitán de Fragata Daniel Rajcevic. Tareas en el ex-dique Y-1, en las corbetas MEKO 140, en las unidades del Servicio de Hidrografía Naval y en las pertenecientes a la División Patrullado Marítimo, con la reciente incorporación del patrullero oceánico ARA «Bouchard”, son algunos de las acciones llevadas adelante por los hombres y mujeres que integran sus filas. La diversidad de labores refleja el profesionalismo puesto al servicio de los requerimientos de las unidades.

Se trata de un destino netamente técnico, de apoyo logístico, que brinda servicios y esa es, nada más y nada menos, que la razón de la existencia del Arsenal. Hoy este aniversario número 42 los encuentra en un marco inesperado, debido a la pandemia de COVID-19. Aún en este contexto, el destino continúa contribuyendo a su misión, con el alistamiento a unidades como la corbeta tipo A69 ARA “Granville”, los avisos ARA “Bahía Agradable” y ARA “Teniente Olivieri”, la fragata ARA “Libertad”, el rompehielos ARA “Almirante Irizar”, la lancha patrullera ARA “Punta Mogotes” y el patrullero oceánico ARA “Bouchard”, que permitirán cumplir compromisos asumidos y el patrullado de nuestro litoral marítimo.