Argentina participó del Comité de Revisión de la Implementación de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación

La comitiva nacional estuvo integrada por las carteras de Ambiente y Desarrollo Sostenible y de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto


El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, que lidera Juan Cabandié, formó parte del 19.° período de sesiones del Comité de Revisión de la Implementación de la Convención (CRIC 19, por su sigla en inglés) —en el marco de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD)—, que comenzó el lunes y culminó hoy. Realizado de forma virtual, durante el evento se abordaron los avances y desafíos a nivel nacional, regional y global en materia de iniciativas y mecanismos para combatir la desertificación, degradación de tierras y sequía.

Abelardo Llosa, director nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio del organismo de Ambiente nacional, quien participó de la iniciativa, expresó: “Argentina ha expuesto la necesidad de contar con un Fondo para la Neutralidad de la Degradación de Tierras orientado y en directa relación con las estrategias propias de los países parte de la Convención”. Asimismo, agregó que “el apoyo financiero para la neutralidad de la degradación de la tierra no debería estar condicionado a indicadores de rentabilidad financiera, sino vinculado a los objetivos de sostenibilidad ambiental y social”.

Por otro lado, el funcionario remarcó que “el abordaje integral de género es indispensable para la efectividad de la lucha contra la desertificación y mitigación de las sequías”, dado que “principalmente, se ha detectado que la carga del aumento de la higiene familiar y del hogar como medida para evitar los contagios ha recaído significativamente más sobre las mujeres”, añadió. Ello en concordancia con lo relevado en un informe que realizó el Observatorio Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD) sobre el impacto de la pandemia por COVID-19 en el marco de las dimensiones ambientales, humanas, productivas y sociales.

Durante las sesiones se abordaron temáticas como el progreso a nivel país de la implementación de las metas voluntarias de neutralidad de la degradación de la tierra (NDT); y los flujos financieros para la puesta en práctica de la convención, que incluyó el estado de situación del Fondo NDT y su Mecanismo de Asistencia Técnica afiliado. También se trató la ejecución de la Iniciativa de Sequía de la CNULD, junto con una revisión del Grupo de Trabajo Intergubernamental de dicho órgano sobre políticas efectivas y medidas de implementación para abordar la sequía.

Cabe destacar que, previa realización de la jornada, Argentina participó activamente en la conformación de posiciones regionales que fueron consensuadas para cada tema de agenda. En particular, nuestro país coordinó y presentó la declaración regional del Grupo de países América Latina y el Caribe ante las Naciones Unidas (GRULAC), en lo relativo a la implementación de las metas voluntarias de la NDT. Asimismo, intervino en cada uno de los temas puestos en debate, destacando la importancia de atender las dificultades de los estados en desarrollar propuestas financiables para proyectos y programas de NDT transformadores, para lo cual se hizo hincapié en que ello requiere un apoyo sostenido de financiamiento a la implementación y creación de capacidades nacionales.

La delegación argentina estuvo conformada por la Dirección Nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio, que depende de la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales, a cargo de Florencia Gómez, de la cartera de Ambiente nacional; y por la Dirección de Medio Ambiente, a través de su titular, Reina Sotillo, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

Algunos números sobre tierra y sequías en el marco de la CNULD

Actualmente, 128 países tienen la intención de establecer objetivos nacionales voluntarios de neutralidad de la degradación de la tierra.

Las metas para 90 de estos países suman más de 450 millones de hectáreas de tierra para restauración, lo que representa más de la mitad de la rehabilitación potencial de tierras prometida globalmente.

A nivel mundial, el costo anual de las sequías se estima cercano a los 80 mil millones de dólares.

Al momento, 66 países han establecido planes nacionales para luchar contra la sequía.