Argentina lidera la certificación digital para exportar productos vegetales

El sistema online del Senasa ya emitió más de un millón de certificados fitosanitarios y continúa incorporando mejoras que agilizan el comercio exterior.


Buenos Aires — En la región, la Argentina lidera la certificación fitosanitaria para exportar productos vegetales. El sistema informático del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) –inaugurado en 2012– lleva emitidos más de 1 millón de certificados fitosanitarios que amparan la exportación de productos y subproductos vegetales.

“La preocupación por brindarle a los usuarios herramientas de gestión ágiles y confiables que permitan disminuir costos transaccionales y respondan a las exigencias del comercio internacional nos llevó a encarar como política de la institución la sistematización de la emisión de los certificados fitosanitarios, y hoy podemos decir con orgullo que estamos a la vanguardia de la certificación electrónica, planteando mejoras en el sistema a nivel local y participando en las decisiones internacionales que se toman en su implementación a nivel global”, aseguró el vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi.

El Sistema Integral de Gestión de Certificados Fitosanitarios (SigFito) –como se lo llamó en sus inicios en 2012– permitió modernizar y simplificar la gestión de la operatoria del Senasa a través de su aplicación vía web con alcance para todo el país.

El diseño y desarrollo del sistema brinda al usuario tanto interno como externo el acceso en tiempo real a la información producida por las 75 oficinas certificantes del Senasa y la cadena exportadora desde cualquier punto del país además de facilitar su tratamiento.

“El sistema evolucionó hacia el actual Sistema de Gestión de Certificación de Productos de Origen Vegetal (CertPOV) que, como ventanilla única, agiliza y simplifica la gestión de todos los documentos vinculados a la exportación de productos de origen vegetal e integra los requerimientos de las diferentes áreas técnicas de nuestro organismo”, detalló el director nacional de Protección Vegetal del Senasa, Diego Quiroga.

Entre los principales desafíos por mejorar se encuentra la incorporación de nuevas funcionalidades al CertPOV, observando las propuestas y comentarios de necesidades del sector privado, trabajando colaborativamente para ofrecer soluciones a la sociedad. Al mismo tiempo se atienden las demandas de la Secretaría de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) de la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que en 2006 introdujo la necesidad de desarrollar la certificación electrónica.

Por su parte, el director de Comercio Exterior Vegetal del Senasa, Martín Delucis, destacó que “nuestro país estuvo desde los inicios en la discusión mundial sobre la construcción e implementación de la certificación electrónica que, posteriormente, dio origen a la llamada solución ePhyto, donde tiene una posición de liderazgo regional e impulsa la participación de otros países de Latinoamérica”.

La Argentina es uno de los ocho países que actualmente intercambia certificados electrónicos en paralelo al certificado en papel. Desde 2018 el sistema CertPOV del Senasa emitió 3354 certificados electrónicos transmitidos a sus pares de Protección Fitosanitaria de Estados Unidos, Chile y Holanda, entre otros.

“Estamos yendo a una certificación fitosanitaria sin papel, aumentando la seguridad de las transacciones en un esquema de facilitación del comercio”, completó Delucis.