Presidencia de la Nación

"Aquella batalla dejó una enseñanza que atraviesa toda nuestra historia: el destino de la Argentina también se defiende en el mar"

Lo afirmó el Ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, al encabezar la ceremonia en conmemoración del 212° aniversario del día de la Armada Argentina

Ayer al mediodía se llevó a cabo la ceremonia conmemorativa del 212° aniversario de la creación de la Armada Argentina, en la Base Naval Puerto Belgrano. Fue presidida por el Ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti quien, junto al Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, acompañaron al Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Juan Carlos Romay.


Con el personal formado en el Estadio de Deportes de la Base Naval Puerto Belgrano, donde la Armada Argentina tiene también el asiento de su Flota de Mar, luego de la incorporación de la Bandera de Guerra del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, las autoridades pasaron revista al personal formado, y posteriormente con los acordes de la Banda de Música de la Base Naval Puerto Belgrano, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.

Dirigiéndose a los presentes, el Almirante Juan Carlos Romay afirmó que: "La Armada Argentina tiene la misión primordial de proteger los vastos espacios marítimos y fluviales de jurisdicción e interés nacional. Por ello aspiramos a recuperar capacidades navales y submarinas, que contribuyan a optimizar esa misión en la inmensidad de nuestros mares. Contamos para ello con el firme apoyo del Ministerio de Defensa y nuevos instrumentos recientemente promulgados por el gobierno nacional, para la adecuación y reequipamiento militar argentino, lo cual nos genera expectativas positivas en cuanto a la efectiva posibilidad de recuperación de las capacidades que nuestra Institución necesita. La Armada Argentina trabaja conjuntamente con el Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina, alistándose y adiestrándose continuamente a efectos de operar bajo la conducción del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Ello nos impone una diversidad de tareas, complejas y de elevada especialización, que exigen el máximo de cada uno de nosotros, de un servicio realizado muchas veces en el anonimato, pero con el convencimiento de nuestra contribución a la Patria para la defensa del país, y asistencia a sus habitantes en situaciones de catástrofe o emergencia".

Luego de las palabras alusivas del Almirante Juan Carlos Romay, y del Canciller Pablo Quirno, hizo uso de la palabra el Teniente General Presti, quien afirmó que: “Hace más de dos siglos en las aguas del Río de la Plata, un puñado de naves al mando de un irlandés que había hecho suya esta tierra, cambió para siempre el destino de nuestra nación. El combate naval de Montevideo, el 17 de mayo de 1814, no fue sólo una victoria militar, fue la afirmación de una voluntad política, la decisión irrevocable de las Provincias Unidas de ser libres. El Almirante Guillermo Brown y la Escuadra Patriota enfrentaron a una Fuerza Naval superior en experiencia, en recursos y en tradición. Lo hicieron con los medios limitados y con una convicción absoluta: sin el dominio del río y del mar, no había independencia posible. Brown lo entendió antes que muchos y supo conducir a sus tripulaciones, algunas formadas pocas semanas antes de zarpar, y hasta la victoria naval más importante de nuestra historia. Una victoria que quebró el principal sostén marítimo del poder colonial en el Río de la Plata, y abrió el camino a las campañas libertadoras que llevarían la independencia más allá de nuestras fronteras. Aquella batalla dejó una enseñanza que atraviesa toda nuestra historia: el destino de la Argentina se defiende en el mar”.

En ese sentido, agregó que: “Por sus rutas transitan nuestras exportaciones, nuestras comunicaciones con el mundo, en la Zona Económica Exclusiva y en la plataforma continental, se encuentran recursos vitales para el futuro de nuestro país; en el Atlántico Sur se proyecta una parte esencial de nuestra identidad. Más al sur, está la Antártida Argentina, con una presencia permanente desde 1904, que exige capacidad logística, temple operacional y visión a largo plazo”, y agregó “Allí, está la Armada Argentina, navegando uno de los mares más duros del mundo, un mar que castiga la improvisación, donde el viento, el frío y la distancia ponen a prueba cada decisión, cada maniobra, cada guardia. Allí la Armada sostiene presencia, sostiene soberanía. Y lo hacen los hombres y las mujeres formados para operar en condiciones que pocas marinas del mundo enfrentan con regularidad”.

En referencia al contexto actual, remarcó que: “La Argentina necesita una Armada moderna, robusta y preparada, capaz de ejercer vigilancia y control efectivo en sus espacios marítimos, capaz de operar de manera integrada con todos los dominios, con las demás fuerzas armadas. Capaz de sostener la presencia permanente donde y cuando los intereses de la Nación lo requieran. Yo visto este uniforme, sé el orgullo que da y sé también lo que cuesta sostenerlo, lo vivo y lo conozco al igual que el Jefe del Estado Mayor Conjunto, los tres Jefes de Fuerzas, y es por eso que sabemos dónde debemos poner nuestro esfuerzo desde el primer día que estamos en la gestión. En eso estamos trabajando. Las generaciones que nos precedieron construyeron esta institución con sacrificio. Hoy nos toca a nosotros hacerla avanzar y crear las condiciones para que quienes vengan detrás nuestro puedan llevarla aún más lejos”.

Por último, manifestó que: “Como soldado, a los marinos argentinos les digo lo siguiente: la Patria reconoce lo que hacen, y quienes hoy tenemos el honor de conducir la Defensa de la Nación argentina, tenemos la obligación de estar a la altura de los que ustedes representan, que Dios proteja a la Patria y a quienes sirven con honor. Bajo el manto de Stella Maris, patrona de los marinos argentinos, navega esta Armada, con todo lo que los integra y con las familias que los acompañan; porque como expresa la marcha de la Armada ‘no ha de arriar su pabellón ningún bajel de mi Nación’, ese pabellón no lo arriaron los marinos de Brown, no lo arriaron los marinos de Malvinas, no lo arriaron los que hoy descansan en el mar. No lo arriarán los marinos de hoy”.

Finalizado el momento de las palabras alusivas, los presentes entonaron las estrofas de la marcha de la Armada y luego, con el compás de distintas marchas militares, la “Agrupación 17 de Mayo” encabezada por las Banderas de Guerra de las unidades condecoradas por su participación en la Guerra de Malvinas, inició el desfile militar.

Participaron las secciones de las compañías de desfile de los Comandos de la Flota de Mar, la Aviación Naval y la Infantería de Marina; la Dirección de Arsenales de la Armada; el Comando de Fuerzas de Operaciones Navales Especiales; el Comando de la Fuerza de Submarinos; la Escuela Naval Militar, la Escuela de Suboficiales de la Armada y destinos dependientes de la Base Naval Puerto Belgrano; para cerrar con el paso de los Veteranos de la Guerra de Malvinas.

Estuvieron presentes junto a las autoridades, los secretarios de Estrategia y Asuntos Militares, General de División Jorge Alberto Puebla; de Asuntos Internacionales para la Defensa, Lic. Daniel Enrique Martella; y de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Lic. Mario Katzenell; el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare; el jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, Teniente General Oscar Santiago Zarich, autoridades de la Conducción Superior y distintos destinos de la Armada Argentina.

Asistieron además distintas autoridades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; agregados militares acreditados en el país; senadores, diputados y jueces nacionales; personal militar, civil y de la Policía de Establecimientos Navales, Veteranos de la Guerra de Malvinas, invitados especiales y público en general.

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