Aporte desde la CNEA a una Biblioteca Internacional de Datos Nucleares

Son además egresados del Instituto Balseiro y contribuyeron a la actualización de este reservorio que se utiliza a nivel mundial para diseñar los núcleos de nuevos reactores.


Para poder diseñar reactores, muchos especialistas recurren a distinto tipo de información depositada en las llamadas bibliotecas de datos nucleares. Una de las más importantes a nivel mundial es la norteamericana ENDF/B, que recientemente fue actualizada con aportes de investigadores de más de 13 países, entre ellos la Argentina.  

En esta última actualización (la anterior había sido publicada en 2011), se incluyeron datos sobre la interacción de neutrones con agua liviana y agua pesada que fueron desarrollados por investigadores que trabajan en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y estudiaron en el Instituto Balseiro (IB).

“Que nuestros modelos se hayan publicado en esta biblioteca es un respaldo fuerte a nuestro trabajo, pero también es una actividad importante de transferencia del ámbito científico al tecnológico porque nuestras investigaciones no van a quedar solamente como papers, sino que van a ser utilizadas por ingenieros nucleares y grupos de cálculo y diseño de reactores nucleares en Argentina y el mundo”, destacó el Ingeniero Nuclear José Ignacio Márquez Damián.

Márquez que además es docente de la carrera de Ingeniería Nuclear del IB e investigador del CONICET, afirmó que “como ingeniero nuclear es un orgullo que hayan incluido datos generados en Argentina, porque esta es la biblioteca en la que confiamos para realizar cálculos neutrónicos”.

Los datos que fueron incluidos en esta biblioteca fueron desarrollados en el Grupo de Datos nucleares del Departamento Física de Neutrones de la Gerencia de Ingeniería, conformado también por los doctores Christian Helman, Florencia Cantargi y José Rolando Granada.

Gran parte de estos datos fueron obtenidos por Márquez en el marco de su Doctorado en Ciencias de la Ingeniería. “La biblioteca ENDF/B tiene una versión nueva cada cinco a diez años, por lo que en los últimos años estuvimos compitiendo con grupos similares de Estados Unidos y Europa por generar los modelos que finalmente serían adoptados. En total fueron casi diez años, desde que Rolando Granada (el director de mi doctorado) me propuso encarar el desarrollo de modelos de interacción de neutrones térmicos con agua hasta que finalmente logramos incorporarlos a la biblioteca”, contó el investigador.

El ingeniero nuclear precisó, además, que “la razón por la que fue elegido nuestro trabajo es porque permite calcular con mejor precisión el funcionamiento de reactores moderados por agua, y eso se debe a que nuestros modelos están basados en cálculos de dinámica molecular y son una mejora respecto a los modelos anteriores”.

La nueva versión de la biblioteca ENDF/B se realizó a partir de los aportes de 70 autores de unas 30 instituciones de ciencia y tecnología de 13 países. Además de este reservorio norteamericano, existen otras bibliotecas de datos nucleares como la japonesa JENDL y la JEFF dependiente de la Agencia de Energía Nuclear (NEA/OECD), a la que el grupo de investigadores de la CNEA también ha realizado contribuciones.