Adriana Alonso: “Trabajamos para promover soluciones a las familias de extrema vulnerabilidad de manera rápida, eficaz y federal”

La directora nacional de Intervención Directa y Ayudas Urgentes contó cómo es el mecanismo que se aplica para las intervenciones, cómo vinculan el trabajo con las provincias y los municipios, cuánto afectó el Covid-19 el trabajo territorial y qué objetivos se trazaron después de la pandemia.


1- ¿Qué acciones llevan adelante desde la Dirección que tiene a su cargo?

Con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas, entregamos insumos, equipamiento y subsidios económicos a familias y organizaciones no gubernamentales de base, que se encuentren atravesando situaciones de emergencia y/o urgencia.

Trabajamos en el marco de una política de protección social para las poblaciones más vulnerables de todo el país que requieren una intervención urgente del Estado, y una intervención en el abordaje de situaciones de emergencia.

2- ¿Cómo se determinan las ayudas urgentes y cómo es la tramitación de una asistencia directa?

Las ayudas se determinan en base a un informe social que lleva a cabo un/a trabajador/a social, que es un profesional competente que evalúa el contexto de urgencia o emergencia y a partir de ahí, se fundamenta la atención de dicha situación con las prestaciones del programa. Según las características de estas situaciones, el profesional matriculado puede fundamentar la entrega de la ayuda para el titular a través de insumos o equipamiento del programa, o también, a partir del otorgamiento de una ayuda económica, representado en un subsidio monetario para atender a la necesidad identificada.

Las demandas llegan al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación a través de diferentes vías: como cartas, derivaciones de municipios, redes sociales, emails, y otras gestionadas en Centros de Referencia (CDR). Cada demanda se tramita a partir de la solicitud de intervención que las diferentes áreas del Ministerio pueden hacer en favor de los titulares de derecho. Una vez que esa solicitud es recibida tiene lugar un proceso técnico y administrativo donde se realiza el informe social, se pide la documentación necesaria y se define el otorgamiento del derecho.

3- ¿Cómo articulan el trabajo con las provincias y los Centros de Referencia?

Desde el entonces programa “Ayudas Urgentes” hasta el presente Programa Federal de Intervención Directa y Ayudas Urgentes, las provincias y los municipios realizan un trabajo articulado con los CDR y con los equipos territoriales de esta Secretaría en el AMBA. Estos son los principales puntos de referencia donde los titulares de derecho suelen presentar la documentación y/o notas necesarias para iniciar sus trámites y la realización del pertinente informe social por un profesional competente.

Los informes sociales pueden ser efectuados desde los equipos técnicos de los CDR, para luego derivar los mismos a las direcciones pertinentes del Ministerio, donde se da inicio a la gestión administrativa con la documentación y/o notas que los titulares de derecho presentaron previamente. Los casos son facilitados luego a la dirección para continuar con las tramitaciones correspondientes.

4- ¿Cuál es el mecanismo para la intervención de los Trabajadores Sociales y cómo articulan el trabajo con otras áreas del Ministerio?

Cuando se realizan las solicitudes, esta Dirección analiza el caso. Si el mismo demuestra pertinencia dentro del rango de acción de la dirección, se coordina una entrevista con un trabajador/a social en el domicilio (ya sea persona física o institución). En caso contrario, se rechaza y/o se deriva al área correspondiente.

El/la trabajador/a social elabora un informe socio ambiental a partir de la entrevista en el domicilio del/la demandante. Al tratarse de población de extrema vulnerabilidad, muchas veces las familias demandantes requieren de intervenciones múltiples. El profesional matriculado lleva consigo información de distintas áreas del Ministerio y de sus programas vigentes. En caso de requerirlo, se informa a la persona sobre las opciones a las que puede recurrir, ya sea del propio Ministerio de Desarrollo Social o de un organismo subnacional (es decir municipal o provincial). Un caso recurrente es la necesidad de medicamentos no cubiertos por una obra social. En ese caso, el/la trabajador/a social provee la información correspondiente a la persona sobre la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE), la cual se ocupa de esa temática específica. Otro caso recurrente es la necesidad de alimentos.

En ese caso, se deriva a la persona a las áreas sociales del municipio. Es decir, los/las trabajadores/as sociales son quienes tienen la información de las distintas áreas de intervención y a partir de ello, confeccionan la derivación adecuada en la entrevista socio ambiental. Luego de finalizado ese encuentro, se envía el resultado a la dirección del Ministerio de Desarrollo Social para dar curso al pedido formal de la Ayuda Urgente y luego de cumplir los pasos administrativos, se hace entrega de la Ayuda (sea económica o de mobiliario).

5- ¿Con qué realidad se encontraron cuando asumieron, cuáles son las dificultades que afrontan por la pandemia y con qué sueña al final de la gestión?

Fue un camino lento el de ir conociendo a los equipos de trabajo de la Dirección, ya que casi no había actividades presenciales en el área y yo asumí el cargo en el mes de mayo, en plena pandemia. Fuimos acordando formas de trabajo remotas, capacitando a los empleados en cuestiones básicas para el cumplimiento del trabajo desde los domicilios.

Al asumir se identificaron algunas dificultades de relevancia porque desde el comienzo del programa, las Ayudas Urgentes trabajaban fundamentalmente con los elementos que se encontraban en nuestros depósitos. El gobierno anterior dejó prácticamente vacíos todos los depósitos, lo que dificultó poder ejecutar las acciones previstas para entregas de elementos o recursos materiales. Al no contar con el stock correspondiente y debido al contexto crítico social, se procedió a darle mayor prevalencia a las Ayudas Económicas Directas (AED), las cuales cuentan con mayor agilidad a la hora llegar a los/las destinatarios/as.

Por otro lado, se identificó la ausencia de una base de datos unificada, indispensable para realizar análisis de monitoreo y seguimiento del programa. La única fuente de información que se tiene disponible es una base informática interna que brinda información anual, el cual informa la cantidad de Ayudas entregadas por departamento y provincia. Si bien esta información es útil, muchos datos quedan fuera de toda posibilidad de análisis tales como: la cantidad de miembros del hogar asistido, los artículos entregados, el género de la persona que realiza la demanda, los tiempos del programa desde la demanda hasta la entrega. Estos datos están presentes pero divididos en expedientes individuales lo que hace que no se pueda sistematizar la información para identificar alcances y limitaciones.

Mi sueño es contar con una base de datos única para todo el Ministerio, con todas las intervenciones que se brindan a las personas y/o instituciones a las que se acompaña, a fin de mejorar las prestaciones y optimizar nuestros recursos humanos y materiales. Nuestra intención es poder monitorear y hacer un acompañamiento a las familias e instituciones a las que atendemos, a fin de conocer si se cumple el fin social de nuestras prestaciones.

Una gran limitante que hemos encontrado ante el ASPO producto de la pandemia, es no poder viajar para acompañar a los equipos del Ministerio o de los gobiernos provinciales y/o municipales ni recorrer los territorios a fin de dimensionar las problemáticas que se plantean, y abordarlas de manera integral directamente donde suceden.

Con el objetivo de preparar acciones apropiadas para la reconstrucción social de la Argentina post pandemia, y en vista de la modernización requerida por el Programa de Ayudas Urgentes, proponemos una mirada más federal y ágil en las respuestas de esta Dirección Nacional, a través de respuestas económicas que fomenten la economía local, los pequeños y medianos comercios, etc. Intentaremos llegar a todas aquellas personas que se encuentren en situación de riesgo, disminuyendo así los factores de marginación, exclusión y aislamiento social.

Trabajamos para promover soluciones a las familias de extrema vulnerabilidad de manera rápida, eficaz y federal. Este deseo será posible si logramos mejorar los tiempos de respuesta para que a los problemas urgentes se los asista con intervenciones urgentes. Para lograrlo, es indispensable contar con la información ordenada y analizable, de modo que se puedan identificar las falencias y virtudes de los programas para mejorarlos lo más posible a lo largo de la gestión.