Adiestramiento operacional de cazadores de monte

La Compañía de Cazadores de Monte 17 cerró el período de adiestramiento operacional ejecutando procedimientos de combate propios del ambiente geográfico de monte, en la zona de Tartagal, Río Seco y Campamento Vespucio, departamento salteño de General San Martín.


En este período, los cazadores de monte se adiestraron en las técnicas particulares de combate, a través de operaciones simuladas -con instrucciones diurnas y nocturnas-, que incluyeron la ejecución de condiciones de tiro básicas, intermedias y avanzadas, en polígono de tiro abierto y en casa de fuego. A tal efecto, se empleó el armamento de dotación (escopeta Cal 12,70, FAMCA, AUG 5,56 y pistola 9 mm).

Con el fin de practicar técnicas de movimiento y combate, se realizó descenso en rapel y fast rope desde aeronaves, sirviéndose de las torres de descenso de la plaza de instrucción de la subunidad.

El personal de la compañía finalizó la actividad prevista con un ejercicio de adiestramiento de conjuntos, que se inició con el alistamiento y despliegue de sus elementos desde el asiento de paz en Tartagal hasta la zona de Río Seco y ruta provincial 142 (camino a San Pedrito), donde se ocupó una Base de Operaciones de Cazadores (BOC). En esa instalación, el jefe de Compañía impartió la orden de operaciones y las secciones de cazadores efectuaron el planeamiento.

Dicho planeamiento combinó las técnicas de infiltración terrestre en ambiente geográfico de monte con la fase “acción en el objetivo”, dentro de un área particular (Campamento Vespucio), donde se materializó un puesto comando enemigo de nivel Brigada. La misión de la Compañía de Cazadores fue el rescate de personal tomado prisionero.

A medida que el grupo Exploración transmitía información del objetivo e imágenes a través de los medios de comunicaciones, los jefes de Sección fueron completando su planeamiento de detalle e iniciaron la aproximación lejana a través del monte. Una exigencia extra fueron las altas temperaturas, que rondaban los 40° C durante la ejecución de las marchas.

Ya en la zona del objetivo, las secciones se conectaron con la Exploración, actualizaron la situación del objetivo y sirvieron de guías para el acceso.

Una vez establecidas en la proximidad del objetivo, las secciones de cazadores realizaron ataques múltiples en forma simultánea, aplicando las técnicas de combate practicadas previamente en la subunidad.

Tras la conquista del objetivo, que se ejecutó con munición de fogueo, se repitió la acción, esta vez con armas marcadoras de paintball.

Gracias a la utilización de este material en apoyo al adiestramiento, no solo se imprimió mayor realismo al ejercicio, sino que también se pudo comprobar la aplicación de las técnicas y los conocimientos adquiridos en el período de instrucción.

Como cierre de la actividad, el jefe de Compañía hizo la crítica de lo actuado, y destacó la importancia de recrear un escenario lo más real posible durante las tareas de adiestramiento, así como los beneficios de emplear armas marcadoras como apoyo a la instrucción.

De este modo, culminó el período de adiestramiento anual de la subunidad en técnicas de combate. Las ejercitaciones revelaron el alto grado de eficacia y el profesionalismo característicos de estas tropas de operaciones especiales, que, valiéndose del esfuerzo personal y del trabajo en equipo, lograron una vez más sobreponerse a los desafíos propios del monte en el cumplimiento de la misión.