Actividad de Cristina Fernández de Kirchner y Carlos Tomada en Cannes

La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner comenzó sus tres días en Cannes con una reunión con representantes de los trabajadores, la Confederación Sindical Internacional (CSI).


La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner comenzó sus tres días en Cannes con una reunión con representantes de los trabajadores, la Confederación Sindical Internacional (CSI), acompañada en este primer encuentro por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la ministra de Industria, Débora Giorgi, además de Hugo Yasky, por la CTA, Gerardo Martínez, por la CGT, los gobernadores de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y referentes de España, Brasil, los Estados Unidos y Francia.

La CSI surgió como resultado de la fusión -hace apenas cinco años- de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Confederación Mundial del Trabajo (CMT) y está presidida por la australiana Sharon Burrow. Luego de entrevistarse con la presidenta argentina a horas del inicio de la cumbre del G-20 sentenció la secretaria general de la Central Sindical Internacional (CSI): que “su reelección no sólo es un triunfo para la Argentina sino también para todo el mundo” y destacó que “ve al empleo como el corazón del crecimiento”.

El segundo gran encuentro de Cristina Fernández de Kirchner fue con Barack Obama. Y la agenda que planteó la Presidenta fue extraordinaria. Puso énfasis en la necesidad de equilibrar la balanza comercial (deficitaria para la Argentina en 4.700 millones de dólares este año) y para remarcar la importancia de la presencia de empresas norteamericanas radicadas en el país (segundo inversor en Argentina después de España, que todavía encabeza la lista de inversión externa directa). La reunión con el mandatario norteamericano fue un logro. No sólo porque se recuperan las vías imprescindibles con el país más poderoso y con mayor capacidad tecnológica, sino porque se hizo en base al respeto. Respetando las asimetrías económicas y comerciales, pero de igual a igual en política.

La última actividad de Cristina Fernández de Kirchner antes de regresar a la Argentina fue una audiencia con el titular de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía. La reunión tuvo como eje el

balance de lo ocurrido en la cumbre del G-20. El ministro Tomada resumió: “Vemos con satisfacción que el trabajo vuelve a convertirse en uno de los puntos esenciales de la agenda internacional”. El jefe de la OIT fue elogioso con la Argentina por ese motivo, expresando: “Ustedes tienen que saber la influencia que tuvo su país en estos resultados del G-20. En las decisiones que se tomaron aquí se ve la mano argentina. El trabajo, la protección social, la necesidad de que las inversiones vayan a la economía real y no a estos juegos financieros, todo eso lo propuso la presidenta Cristina y la OIT lo reconoce”.