A 60 años de la inauguración del RA-1

Fue el primer reactor de investigación del hemisferio sur en ponerse en marcha. Tras seis décadas de funcionamiento, aún hoy sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo de la ciencia en nuestro país.


El 17 de enero de 1958 se alcanzó la primera reacción nuclear controlada en el núcleo del reactor RA-1, en el Centro Atómico Constituyentes. El logro estuvo a cargo de científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica y marcó un verdadero hito, no sólo por ser el primer reactor en ponerse en marcha en toda América Latina y el hemisferio sur, sino también porque su construcción se concretó en tiempo récord: en tan solo 9 meses.

Salvo el uranio enriquecido –que fue suministrado por Estados Unidos– y algunos pocos componentes electrónicos importados, el reactor y sus elementos combustibles –cuya fabricación fue responsabilidad de la División Metalurgia que dirigía Jorge Sabato– fueron desarrollados íntegramente por profesionales argentinos.

Este logro le permitió a nuestro país concretar otros emprendimientos de mayor envergadura, como la fabricación y exportación de reactores de investigación y de producción de radioisótopos y el desarrollo de elementos combustibles. Asimismo, se allanó el camino hacia la generación nucleoeléctrica del país a través de centrales nucleares de potencia.

Las instalaciones del RA-1 también fueron pioneras en la producción de radioisótopos nacionales para uso medicinal e industrial. Además, se realizaron innumerables experimentos e investigaciones que contribuyeron con el avance de la ciencia. Aún hoy se lo sigue utilizado para ensayos por activación de materiales, daños por radiación e investigación de nuevas terapias en medicina nuclear, entre otros campos.

También es fundamental su rol en la docencia y formación de recursos humanos, ya que allí se han capacitado generaciones de operadores de reactores nucleares argentinos y extranjeros, actividad que se mantiene hasta nuestros días. Asimismo, se lleva a cabo el entrenamiento de los futuros profesionales que trabajarán en el reactor multipropósito RA-10 que la CNEA está construyendo en el Centro Atómico Ezeiza y tiene previsto poner en marcha en 2020.

Características técnicas

Construido íntegramente en Argentina tomando como base el diseño de un reactor norteamericano, el RA-1 es un reactor del tipo tanque abierto, con una potencia de 40 Kw térmicos con núcleo de uranio enriquecido al 20% reflejado por grafito, y su moderador y refrigerante es agua liviana desmineralizada.

A un año de su puesta en marcha se reformó por completo el reactor, lo que permitió a los técnicos de la CNEA elevar su potencia máxima diez veces. En marzo de 1991 se modernizaron todos sus componentes, a excepción de los elementos combustibles que son resultado de una modificación realizada en 1967.

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