37° aniversario del Bautismo de Fuego de la Artillería Antiaérea del Ejército

La Agrupación de Artillería Antiaérea de Ejército 601, con asiento en la ciudad de Mar del Plata, conmemoró el 1 de mayo un nuevo aniversario de su bautismo de fuego en las islas Malvinas.


La ceremonia fue presidida por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército, general de división Aldo Daniel Sala, acompañado por el comandante de la 3ra División de Ejército, general de brigada Osvaldo José Suárez y el presidente del Concejo Superior del Arma de Artillería, general de brigada Pedro Javier Abregú. También asistieron representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad con asiento en la ciudad, autoridades municipales, personal en situación de retiro, veteranos de guerra junto a sus familias, y los familiares de los héroes caídos.

Luego de la invocación religiosa y del discurso del jefe de la agrupación, coronel Eduardo Maldonado, se sucedió uno de los momentos más impactantes de la ceremonia, la entrada y ubicación al pie del monumento de las nueve antorchas que representan a los artilleros antiaéreos caídos en combate: teniente Alejandro Dachary, sargento primero René Pascual Blanco, cabo “en comisión” Roberto Adrián Busto, soldados clase 62 Diego Martin Bellinzona, Claudio Alejandro Romero, Oscar Daniel Diarte y Jorge Alberto Llamas, y soldados clase 63 Ricardo Mario Gurrieri y Marcelo Gustavo Planes.

Posteriormente, se procedió a la colocación de una ofrenda floral frente a la placa que perpetúa la memoria de los artilleros antiaéreos caídos en la Islas y se hizo un reconocimiento a sus familiares presentes.

Dando cierre a la ceremonia, se llevó a cabo el tradicional desfile militar, encabezado por los veteranos de guerra del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601, de la Bateria “B” del Grupo de Artillería de Defensa Aérea Mixto 602 y de la Bateria “B” del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101, quienes tuvieron su bautismo de fuego el 1 de mayo de 1982, rechazando el bombardeo inglés sobre el aeropuerto de Malvinas.

Tanto es así que estos héroes impidieron que el enemigo aéreo cumpliera con su misión permitiendo que el aeropuerto continuara operable hasta el último día de la Guerra.

La Artillería Antiaérea en Malvinas
El 1 de mayo de 1982, a las 7:40 y a las 8:25, se produjeron, sobre la península del aeropuerto, dos incursiones de cuatro y cinco aviones Sea Harrier que lanzaron bombas de 250 libras y abrieron fuego con sus cañones de 20 mm. Ese fue el momento del bautismo de fuego de la Artillería Antiaérea del Ejército, que logró derribar dos Sea Harrier y averiar un tercero.

A partir de ese día, el enemigo realizó incursiones aéreas de ataque y reconocimiento sobre el sector de Puerto Argentino y en Darwin, y se expuso a varios derribos. Se calcula que los británicos perdieron en toda la guerra 15 aviones y alrededor de 30 helicópteros en distintas circunstancias.

El accionar y el rendimiento operativo del más moderno armamento de la artillería antiaérea y del personal que lo operó fueron ejemplares y constituyeron uno de los casos de actividad conjunta que se implementó en el nivel táctico en Malvinas.

Pero no solo en Puerto Argentino tuvo una acción destacada nuestra artillería antiaérea. Por ejemplo en Darwin y en Wireless Ridge, cuando ya el combate lo ameritó, los cañones se utilizaron a fuego razante para detener al enemigo que avanzaba inexorablemente.

En esta emotiva ceremonia, se rindió homenaje una vez más a los caídos, veteranos de guerra y a sus familiares que con su entrega durante el conflicto del Atlántico Sur, materializaron la máxima expresión de virtud ciudadana, transformándose en la más autentica representación de nobleza y grandeza de amor a la patria.