25 de Julio - Día de los Conductores Motoristas

Mensaje del jefe del Ejército, general de brigada Agustín Cejas, por el día de la Especialidad de Conductores Motoristas y de su Santo Patrono San Cristóbal de Licia.


Este 25 de julio, fecha en que celebramos el día de la Especialidad de Conductores Motoristas y de su patrono, San Cristóbal de Licia, hago llegar mi cordial saludo a cada uno de sus integrantes, hombres y mujeres que brindan un valioso servicio en todas las unidades de nuestra Fuerza.

A principios del siglo XX, la evolución tecnológica llevó al Ejército a modernizar su equipo e incorporar automotores. Con la adquisición de los primeros blindados llegó también la necesidad de contar con choferes de vehículos motorizados. Fue así que, en 1938, nació la Escuela Motorista. Más tarde, y en el marco de ese proceso de evolución, se creó el escalafón de conductores motoristas, que pasaron luego a recibir instrucción profesional militar en la Escuela de Mecánica del Ejército.

Durante la Segunda Guerra Mundial, debido a la imposibilidad de adquirir vehículos en el extranjero, se diseñaron los primeros prototipos locales. Al término de la contienda, el Ejército Argentino logró completar su mecanización adquiriendo vehículos de todo tipo. Hacia fines de los años 40, la Escuela de Tropas Mecanizadas asumió la formación de los conductores motoristas, responsabilidad que finalmente, en 1953, recayó en la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral”.
El conductor motorista no sólo conduce un vehículo, también debe velar por su mantenimiento de rutina. La labor de esta especialidad es esencial para el conjunto de las armas, tropas técnicas y servicios. Así lo demostraron sus integrantes en las islas Malvinas, donde evidenciaron su espíritu de sacrificio, coraje y actitud proactiva.

En operaciones de paz, nuestros conductores motoristas prestan un apoyo invaluable, manifestando un profundo sentido de responsabilidad y contracción al servicio. Es así que se han ganado el reconocimiento de fuerzas extranjeras, prestigiando a su propia especialidad, al Ejército Argentino y a la República toda.

Nuestros vehículos de combate, de campaña y de guarnición son conducidos por hombres y mujeres que tienen la capacidad de desenvolverse en los más diversos ambientes geográficos, sin que la nieve, el hielo, el viento, la lluvia o el barro constituyan un impedimento para su trabajo diario.

Es justamente esa capacidad de trabajo la que debe templarlos para enfrentar el desafío del combate moderno, teniendo en cuenta que el futuro implica continuos avances tecnológicos que exigen la actualización técnica y táctica de los soldados de la especialidad. Ejemplo de esto es la reciente incorporación de vehículos de campaña de última generación.

Durante estos últimos cuatro meses los conductores motoristas dieron amplia muestra de su profesionalismo y abnegación. Diariamente llevan la ayuda que esperan con ansia nuestros compatriotas para paliar los efectos de la pandemia sobre los más afectados. Recorren incesantemente los caminos de nuestra Patria transportando todo tipo de efectos, desde material de sanidad hasta módulos habitacionales para armar instalaciones de salud. Incansablemente transitan las rutas y calles de nuestro país, sin incidentes y cumpliendo silenciosamente su misión; contribuyendo con su labor diaria a la misión que nos fue impuesta.

En este día de celebración, hago llegar mi afectuoso saludo a quienes hoy conforman esta imprescindible especialidad y se encuentran sirviendo a la patria en todos los rincones del país y en el extranjero. También a aquellos que los precedieron, especialmente a los Veteranos de Guerra.

Mi gratitud a sus familias, por el apoyo que les brindan esperándolos mientras ayudan a quienes más lo necesitan.

Por último, invoco la protección de San Cristóbal de Licia para que los conduzca por la mejor senda en el cumplimiento de su labor, en bien de nuestro Ejército y de la Patria.

¡Somos el Ejército Argentino!