15 de mayo, Día del Docente Universitario. De los jesuitas a docentes en la era virtual


De franciscanos a graduados universitarios, de asignados por un virrey a concursados y de enciclopedistas a expertos en últimas tecnologías. Hoy se celebra el Día del Docente Universitario, profesión que en nuestro país cuenta con casi 400 años de historia.

Los primeros docentes universitarios en nuestro país fueron sacerdotes jesuitas, luego franciscanos, nombrados por un virrey y fieles a la corona de España. ¿Cómo era su sistema pedagógico? Se llamaba “Ratio Studiorum”: los profesores leían en voz alta y lo alumnos repetían , sin discutir y sin razonar. Así fue la incipiente carrera de docente universitario allá por el año 1623 en la primera universidad Argentina, la Universidad Nacional de Córdoba.

En esa misma universidad, en 1918, la Reforma Universitaria cambiaría todo. Se establecieron los cargos por concursos, la libertad de cátedra y la posibilidad a cualquier persona con vocación docente y capacidad académica que pueda ejercer la docencia universitaria .En su mismo Manifiesto Liminar se definiría a una nueva forma de pensar la docencia. “La autoridad de un hogar de estudiantes no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando. En adelante sólo podrán ser maestros en la futura república universitaria los verdaderos constructores de alma, los creadores de verdad, de belleza y de bien”.

¿Qué significa ser docente universitario?

Néstor Pan es presidente de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación (CONEAU). Su primera experiencia como docente la recuerda como “un baño de realidad”. “En esa primera clase sentí que había estado brillante. Mis alumnos eran personas mayores que estudiaban de noche y prácticamente pensé que le había cambiado sus vidas por completo. Al finalizar, un alumno dijo en vos alta: ‘No sé ustedes pero yo no entendí nada’. Ese día aprendí que uno no puede dar clases para mostrar lo que sabe, sino para intentar enseñar lo que los estudiantes necesitan saber”.

Danya Tavela, es vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) y fue Secretaria de Políticas Universitarias. Desde muy joven comenzó a dar clases y asegura que la docencia universitaria significa ser un estudiante permanentemente. “Es aprender y enseñar, pero sobretodo compartir una etapa determinante en la vida de nuestros jóvenes”. Además, dice que, para ella, el momento más gratificante como docente es “el día que veo a mis alumnos en su acto de colación”.

Alicia Camilloni es docente emérita de la Universidad de Buenos Aires, especialista en educación superior con importantísimos premios a lo largo de sus 50 años de carrera. Al igual que Tavela, afirma que “docencia y aprendizaje van de la mano”. Respecto a la profesión, afirma que es “una tarea estimulante, en la que no sólo debemos hacer comprensibles los temas que enseñamos, sino que nos desafía a interesar a nuestros alumnos y demostrarles que los temas de los que hablamos son importantes para su formación”.

Por último, Alberto Taquini, médico, docente, y quien diseño el famoso Plan Taquini con el que se crearon 14 universidades en tan sólo 2 años, asegura que el rol del docente universitario está en una “etapa revolucionaria”, que estará signada “por la educación a distancia y la transnacionalidad de la enseñanza”.