1000 nuevos documentos de identidad para los chicos de la Provincia de Buenos Aires


“Es un gran avance para nosotros como Estado poder dar respuesta a la problemática de la falta de DNI. Hoy celebramos haber llegado al trámite número 1000 en la provincia de Buenos Aires, pero continuamos trabajando en esta iniciativa para hacerla extensiva a todo el país y para que ningún argentino quede excluido de tener una identidad personal ni de poder ejercer sus derechos”, expresó Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

Tener el Documento Nacional de Identidad (DNI) implica poder ejercer los derechos como ciudadanos. Es la puerta principal de acceso a los servicios de salud, educación, derecho de voto. Es una llave que te permite ingresar a programas sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH), las Becas Progresar y todos aquellos beneficios brindados por organizaciones gubernamentales o sociales que requieren la presentación de esta documentación.

De acuerdo al censo educacional realizado el año pasado en provincia de Buenos Aires, más de 48.000 alumnos no poseen DNI. Atentos a esta realidad, desde el programa Asistiré se dispuso, desde principios del mes de julio, que sus promotores releven, en las instituciones educativas en las que se implementa el Programa, a los alumnos sin DNI o con el DNI vencido.

Este relevamiento fue comunicado al Registro Nacional de las Personas (RENAPER) que inmediatamente determinó que, en el marco del Programa Federal de Documentación, se realizaran operativos semanales de tomas de datos para la confección de DNI en las escuelas, de acuerdo a un cronograma establecido previamente y en forma conjunta con Asistiré y las autoridades escolares y educativas de la Provincia.

Luego de trabajar en catorce instituciones educativas de once municipios, el día 11 de octubre, en la localidad de Cañuelas, se realizó el trámite número 1.000 de DNI.

Las características de los operativos son muy valoradas por las escuelas, dado que permiten documentar o actualizar la documentación de los jóvenes y sus hermanos en forma gratuita, y sin el requerimiento de la presencia de un adulto responsable ya que la propia institución educativa asume ese rol. De esta manera se llega a una población que, por diversas situaciones de vulnerabilidad, muchas veces no se acerca a otros canales de atención.