10 de noviembre: Día del Dibujante
La Secretaría de Cultura celebra este día establecido en memoria del ilustrador Alberto Breccia, quien falleció en Buenos Aires un día como hoy de 1993.
Alberto Breccia nació en Montevideo, Uruguay, pero desde niño vivió en Buenos Aires. Trabajó en oficios varios antes de dedicarse de lleno al dibujo. Su carrera como historietista comenzó en la década de 1930 y se consolidó en los años 40, en plena “edad de oro” de la historieta argentina. Fue autodidacta y su estilo evolucionó constantemente, pasando de un dibujo clásico y realista a una estética expresionista, experimental y profundamente artística que rompió con las normas del cómic tradicional.

Publicó en revistas como El Gorrión y Patoruzito y se destacó con series como Vito Nervio (con guion de Leonardo Wadel), Capitán Misterio y Sherlock Time (junto a Héctor Germán Oesterheld), obras que mostraron su interés por el misterio y la ciencia ficción. Breccia y Oesterheld formaron una de las duplas más importantes del cómic mundial. Juntos crearon Mort Cinder (1962), considerada una de las mejores historietas argentinas de todos los tiempos.

Innovador como pocos, Breccia se apartó del realismo y exploró técnicas mixtas: collage, raspado, tinta, fotografía y pintura. Entre sus obras más destacadas se encuentran Ernie Pike, una readaptación de El Eternauta, con guion de Oesterheld, así como Perramus, con guion de Juan Sasturain. Se lo considera uno de los mayores representantes de la historieta argentina y uno de los íconos de la historieta mundial.

Breccia innovó el lenguaje del cómic con técnicas expresionistas y experimentales y se rompió los límites entre arte plástico y narrativa gráfica. Se lo considera uno de los grandes innovadores del cómic mundial.
Trabajó hasta su muerte en 1993. Fue maestro de una nueva generación de historietistas (entre ellos, su hijo Enrique Breccia, también reconocido artista).