Educación
Los niños, niñas y jóvenes son agentes de cambio y se les debe facilitar el espacio y las modalidades para contribuir a la reducción del riesgo de desastres. La educación que incluye la comprensión total del riesgo de desastres, permite incorporar buenas prácticas desde una edad temprana.
Para ello se promueve la inclusión de la temática de reducción del riesgo de desastres en las currículas en los distintos niveles educativos, así como en la educación técnico-profesional.