Mural de Siqueiros


La colección del Museo Casa Rosada cuenta con un mural realizado, en 1933, por el artista mexicano David Alfaro Siqueiros, junto a los artistas argentinos Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino y Antonio Berni, y del escenógrafo uruguayo Enrique Lázaro.

Fue pintado originalmente en las paredes, el techo y el piso de un sótano de la quinta Los Granados, ubicada en Don Torcuato (Provincia de Buenos Aires), perteneciente a Natalio Botana, dueño y fundador del diario Crítica. Luego de muchas peripecias y de una fuerte disputa judicial, el mural fue recuperado por el Gobierno Nacional, restaurado y colocado en el Museo Casa Rosada para su exhibición y disfrute públicos.

Esta obra, única en su tipo, es considerada una pieza clave del arte latinoamericano en general y del muralismo en particular. Constituye una verdadera revolución artística y técnica, tanto por los materiales seleccionados y su forma de utilización, como por las intenciones del grupo de pintores, el llamado Equipo Poligráfico, quienes expresaron claros objetivos de experimentación pictórica y temática; y, por ello, le dieron el título de Ejercicio Plástico.

Este es un espacio intervenido de manera completa, en el cual el interés de los artistas por representar el movimiento transporta a un mundo subacuático donde la relación de contemplación se encuentra invertida, y el propio espectador es observado por las figuras humanas, peces, corales y plantas que lo rodean.