La identidad gastronómica del Litoral argentino está profundamente marcada por la pesca en sus grandes ríos, especialmente en el Paraná y en el Paraguay. Los pescados de río se clasifican principalmente en dos grupos: los de escama, de carne más blanca y magra (dorado, la boga, el sábalo y el pacú), y los de cuero, caracterizados por una textura más grasa y sabrosa, incluyen variedades emblemáticas como el surubí, el patí, el manduví, el moncholo y el manguruyú.
Las formas tradicionales de preparación reflejan la cultura ribereña: fritos, guisos, estofados, chupines, a la parrilla o en empanadas. El dorado y el surubí son ideales para preparaciones rellenas o a la parrilla.
El Chaco, por su elevada biodiversidad y su rol como área de cría de peces, fue declarado sitio Ramsar bajo la denominación “Humedales Chaco”. Allí, la pesca artesanal involucra a comunidades asentadas en las riberas de los ríos Paraná y Paraguay, y en la Isla del Cerrito se celebra el tradicional Festival del Chupín de Pescado.
En Misiones, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, la pesca y los platos basados en pescados de río forman parte esencial de la oferta gastronómica regional y de la experiencia turística del Litoral.



