La producción argentina de nueces creció en los últimos años. Catamarca, Mendoza, La Rioja y Entre Ríos son las principales productoras del país.
En Argentina fue introducida por los españoles que cultivaban la nuez portuguesa, y fue la base de la nuez criolla originaria de nuestro país. Varía entre el 8° y el 10° lugar del ranking mundial.
Los bombones de nuez son una de las golosinas que acompañan al turista a lo largo de su visita por La Rioja. Se ofrecen junto al café, a un licor casero y a cualquier hora del día. También se pueden degustar diferentes versiones de alfajores, ya sea con harina de nuez y dulce de leche, o con harina de nuez y dulce de membrillo.
Otro dulce que no puede faltar son las nueces confitadas catamarqueñas, un delicioso manjar regional compuesto por nueces, dulce de leche repostero y un baño de glaseado que al secarse queda crocante creando un contraste de texturas y sabores dulces muy tradicional de la provincia.
Entre Ríos concentra el 60 por ciento de la producción de nuez Pecán, una variedad que se desarrolla en las localidades de San José, Crespo, Gualeguay, Villa Paranacito y Concordia. San José ofrece a los visitantes la posibilidad de visitar plantaciones de nogales y hacer degustaciones que ponen en valor la calidad y versatilidad de la nuez Pecán entrerriana, integrando producción local, identidad territorial y experiencias turísticas auténticas.



