Reparación de legajos


La CNEA, junto a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la Comisión de Derechos Humanos del Personal de CNEA y de UPCN CNEA, entregaron oficialmente los legajos reparados de cinco trabajadores de la CNEA detenidos-desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.

La reparación de los legajos fue establecida por el decreto 1199/2012, que dispone la inscripción de la condición de detenido-desaparecido en los legajos de los trabajadores que revistaban como agentes de la Administración Pública Nacional. En el anexo de dicho decreto figuran los físicos Federico Álvarez Rojas (por entonces integrante del departamento de Metalurgia del CAC); Antonio Anselmo Misetich (del departamento de física de Sede); el Ingeniero Electrónico Roberto Ardito (del departamento de física de Sede); la Técnica Química Rosa Delfina Costa y José María Estévez (del departamento de reactores del CAE).

Otros once trabajadores más de la CNEA que figuran desaparecidos también fueron recordados: Jorge Luis Badillo, Graciela Mabel Barroca, Daniel Eduardo Bendersky, Secundino Garay, Miguel Angel Gil, Jorge Israel Gorfinkiel, Susana Flora Grynberg, María Cristina Onis, Daniel Lázaro Rus, Miguel Schwartz y Gerardo Strejilevich.

Durante la dictadura, estos once trabajadores y trabajadoras fueron secuestrados y mantenidos en cautiverio durante más de seis meses. Algunos de ellos resultaron arrebatados de sus lugares de trabajo, dentro de las propias instalaciones del Organismo.

Paralelamente, otros 120 trabajadores y trabajadoras fueron cesanteados y a 107 se les aplicó la Ley 3090 (de Prescindibilidad), por la que perdieron su puesto laboral.

Asimismo, otros 370 trabajadores y trabajadoras se vieron obligados a renunciar debido a la persecución ideológica. Esta persecución se continuó con la elaboración de 512 legajos paralelos (“ideológicos”) instrumentados por las máximas autoridades que en ese momento conducían la Institución.