¿Cómo saber si necesito un préstamo?


Cuando queremos realizar una compra o una inversión, es importante detenerse a pensar si realmente necesitamos comprar ese bien o servicio, y analizar, en caso de solicitar financiación, a qué costo será y qué implica para nuestras finanzas personales. Eso porque contraer una deuda con una entidad puede desequilibrar nuestras finanzas y comprometer seriamente nuestra economía y la de las personas que nos rodean.

En ese sentido, es útil plantearse ciertas cuestiones, cuya respuesta nos va a permitir ver claramente si ese gasto es realmente necesario y nos va a evitar dar pasos en falso:

  • ¿Necesito realizar ese gasto?
  • ¿Se trata de una necesidad o de un deseo no prioritarios? La compra ¿responde a nuestro impulso o realmente necesito comprar eso que preveo comprar? Si espero unos días, ¿seguiré́ queriendo comprarlo? ¿Es buen momento para realizar el gasto?
  • ¿Puedo esperar, ahorrar y luego hacer el gasto?
  • ¿Necesito pedir dinero prestado para afrontar ese gasto?
  • ¿Puedo permitirme pedir prestado?
  • ¿Cuánto dinero necesito?
  • ¿Cuáles son las condiciones de la financiación que voy a pedir en cuanto a la tasa de interés, las comisiones, etcétera?
  • ¿Durante cuánto tiempo estaré́ pagando el préstamo?
  • ¿Cuál es el valor de la cuota que tendré que pagar?
  • ¿Cuánto dinero devolveré́ en total?
  • ¿Qué ocurrirá́ si dejo de pagar alguna cuota?

En otras palabras, antes de realizar una compra financiada, debemos reflexionar sobre la oportunidad o no de la compra o el gasto, así como respecto a la operación financiera que lo hará́ posible.

Para esto es útil analizar nuestro presupuesto familiar para saber cuál es nuestra capacidad de endeudamiento, siempre dejando un margen de maniobra para cubrir posibles eventualidades e imprevistos que se pueden presentar en nuestra vida cotidiana, como por ejemplo, arreglos en mi domicilio, atender los gastos por eventuales accidentes o enfermedades, etcétera.