Lenguaje simple


La claridad y sencillez son rasgos esenciales para que un texto no presente ambigüedades ni dé lugar a múltiples interpretaciones.

El lenguaje simple es un estilo de escritura que permite a los usuarios/lectores entender fácilmente la información. Se caracteriza por ser un estilo breve que combina:

  • El uso de párrafos concisos, cortos y claros.
  • Una estructura de la información efectiva (normalmente usando la técnica de pirámide invertida, la cual responde las seis W: ¿qué?, ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué?.
  • Un buen diseño del documento para mejorar la legibilidad.

Voz activa

Usemos verbos en voz activa, es más directa y cercana.

Ejemplo

No: Los denunciantes deben citar el número de expediente en cualquier trámite que realicen.

: Por favor, mencioná tu número de expediente cada vez que nos contactes.

Evitemos el uso de la tercera persona

No tenemos que utilizar la tercera para referirnos al propio organismo (“El Ministerio es el órgano rector”) ni al lector (“El solicitante debe presentarse al organismo”), genera lejanía y también puede dar lugar a interpretar que hay un tercer actor involucrado.

Ejemplo

No: El formulario debe ser completado o Se debe completar el formulario. (No queda claro quién debe hacerlo).

: Completá el formulario

Seamos explícitos

Elijamos palabras simples y concretas. El uso de palabras sencillas garantiza que seamos comprendidos por el mayor número de lectores posibles.

Ejemplo

No: Oportunidades de empleo / El sufragio.

: Ofertas de trabajo / El voto.

Evitemos presentar ideas por su negación

Ejemplo

No: Si no han perdido su derecho a votar en su país de origen.

Usemos mejor: Si conservan el derecho al voto en su país de origen.

Usemos pronombres

Los pronombres clarifican la sintaxis y acortan el texto. Utilicémoslos para evitar oraciones largas o complejas.

Ejemplo

No: Deberá retirar un formulario. Una vez completado el formulario, deberá presentar el mismo en las oficinas de atención.

: Retirá el formulario, completalo y presentalo en la oficina de atención.

Uso lingüístico

Además de adecuarnos al uso correcto de la gramática y a ciertas condiciones de legibilidad (espaciado, no sobrecargar negritas, etc.), debemos emplear las palabras que usan los hablantes nativos en el proceso de búsqueda de información; de otro modo, menos gente ingresará o permanecerá en nuestro sitio.
En Internet disponemos de los siguientes recursos para resolver dudas sobre el vocabulario y su uso:

  • www.rae.es: sitio de la Real Academia Española en el que podemos resolver dificultades gramaticales u ortográficas y consultar el Diccionario de vocablos y el Panhispánico de dudas (nos ayuda a corregir errores habituales y nos presenta ejemplos).
  • www.fundeu.es: sitio de la Fundación del Español Urgente, dirigido a resolver dudas en medios de comunicación; por medio de su buscador podemos encontrar explicaciones muy claras que resuelven la mayor parte de las inquietudes que nos puedan surgir.

Jerga y tecnicismos

Evitemos palabras que no utilizamos habitualmente, a menos que se trate de un texto destinado exclusivamente a expertos de una disciplina. Hay que pensar que si un texto es comprensible sólo para los especialistas, estamos excluyendo a un gran número de lectores.

Si no queda más remedio que usar jerga porque cualquier otro término perdería precisión, expliquemos los conceptos la primera vez que los vayamos a utilizar, ya que es una forma de ampliar el público lector.