En la terraza del edificio Tandar, ubicado en el Centro Atómico Constituyentes, se alinean decenas de paneles solares. No son los únicos: en el predio hay varias instalaciones similares que suman un total de 105 kW de potencia instalada para la generación de energía eléctrica. También, se instaló un sistema fotovoltaico en la sede central de la CNEA. En total, el organismo cuenta con 130 kW de potencia instalada, que permite que se nutra de una energía limpia y renovable, la del sol.
En el CAC, desde 2022 se lleva adelante el Proyecto de Inversión BAPIN “Sistema de Generación Eléctrica Distribuida de 400 kW mediante Energía Solar Fotovoltaica”, cuyo objetivo principal es la autogeneración de parte de la energía eléctrica que se consume. Para esto se seguirán instalando sistemas fotovoltaicos hasta alcanzar una potencia total de 400 kW, los cuales producirán alrededor del 8% del consumo eléctrico anual del predio. Ese porcentaje es la primera de las metas establecidas por la ley 27.191 de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública. La meta máxima es llegar a cubrir el 20%, dentro de los próximos tres años.

Los sistemas instalados consisten en paneles solares que transforman la energía solar en corriente continua, que es convertida en corriente alterna para transferirla a la red de distribución de baja tensión. Para esto se utilizan equipos electrónicos denominados inversores.
Hasta el momento se montaron tres instalaciones, de 57 kW (Edificio acelerador TANDAR), 25 kW (Edificio de talleres), y 6 kW (Marquesina de acceso del CAC), que ya se encuentran inyectando energía en la red interna del Centro Atómico. Estas se suman a dos instalaciones preexistentes, correspondientes a proyectos anteriores, de 5 kW (pérgola en el Edificio 42), y 11 kW (Marquesina de la guardia del CAC).
Como parte de la misma iniciativa se llevó a cabo una instalación de 25 kW en el edificio de la Sede Central de la CNEA, y se encuentra en trámite de ejecución otro proyecto de inversión que financiará nuevas instalaciones, esta vez en el Centro Atómico Ezeiza.
Cuando estén terminadas todas las instalaciones previstas, se generarán alrededor de 675.000 kWh por año, lo que equivale al consumo promedio de 225 viviendas. Al mismo tiempo, se evitará la emisión de cerca de 200 toneladas anuales de dióxido de carbono.

Este proyecto posiciona a la CNEA como el principal organismo público de ciencia y tecnología en cuanto al desarrollo de la Energía Solar Fotovoltaica distribuida con conexión a la red. En estos momentos, el equipo a cargo de llevarlo adelante está conformado por el físico Julio Durán, la ingeniera Mariela Videla, los ingenieros Alejandro Krautner y Daniel Raggio y el arquitecto Ismael Eyras de CNEA, y el físico Juan Plá, del CONICET.
“Además de generar energía, los otros fines de este proyecto son la investigación y la formación de recursos humanos –explica Videla-. Porque otro de sus objetivos es probar las diferentes tecnologías que se utilizan para la inyección de la energía generada por los sistemas fotovoltaicos a la red de distribución interna del centro atómico. También se evalúa el rendimiento de las instalaciones de los sistemas que generan energía y cómo influyen en ellos las condiciones meteorológicas. Los equipos que se utilizan son los disponibles en el mercado, a los que evaluamos para ver si cumplen con las fichas técnicas de fabricación. Tenemos laboratorios para caracterizarlos y hacer ensayos. Otro de nuestros objetivos es que la gente compre equipos seguros”, dicen los investigadores.
La CNEA también desarrolló sensores de radiación solar de bajo costo, basados en celdas fotovoltaicas. Varios prototipos de estos radiómetros fueron probados y calibrados en el Grupo de Estudios de la Radiación Solar (GERSOLAR) de la Universidad Nacional de Luján y algunos de ellos están siendo utilizados en estaciones meteorológicas en diferentes provincias del país. Su uso está destinado a obtener datos sobre el recurso solar en Argentina y evaluar la radiación UV.