
El trazado de la línea ferroviaria marginó el asentamiento y con ello se inició su declinación, dando paso al crecimiento de la villa contemporánea de Trancas. La primera iglesia parroquial se levantó en 1761, y en 1826 el maestro Juan Gabriel Dávila construyó sobre sus cimientos el templo actual. Su volumetría es el resultado de la conjunción de nave, espadaña y capilla de ánimas: una fachada plana vincula a las dos primeras otorgando al acceso una jerarquía particular, enfatizada a su vez con la incorporación de un marcado cornisamento, que unifica ambos elementos a la par que destaca a la nave.
Al ingresar a la iglesia, la ubicación del coro organiza el nexo entre exterior e interior como un breve espacio de transición; es un momento preparatorio que acentúa la experiencia espacial de la nave propiamente dicha, caracterizada por la mayor altura y una marcada tensión longitudinal con foco en el altar. La capilla de ánimas, próxima a la cabecera, se expande transversalmente y equilibra la organización del espacio. La construcción refleja las técnicas sencillas existentes en la época mediante el uso de muros de adobe revocados y encalados, y su expresión se potencia en el tratamiento de la espadaña.
La actual iglesia –que se distingue en el paisaje por su color terracota– fue íntegramente restaurada en 1963 sin que se alterasen sus ingenuas líneas. Conserva un rico patrimonio de arte religioso, en el que destacan las imágenes de San Joaquín –cuya procedencia se atribuye a un calificado taller altoperuano– y de un Nazareno, obra típica de la imaginería popular americana.
Textos: Olga Paterlini de Koch
Foto: Hans Mann-ANBA
Ubicación
Región: NOA.
Provincia: Tucumán.
Ciudad: Villa Vieja de Trancas; Depto. Trancas.
Dirección: Antigua Ruta Nacional Nº 9 y San Joaquín.
Declaratoria: Decreto N° 862/57.
Categoría: Monumento Histórico Nacional.