En qué consiste el beneficio


La asistencia al salario tiene un marcado carácter progresivo, es decir, tiene en cuenta el diferente grado de vulnerabilidad existente al interior de los trabajadores formales y las empresas, beneficiando más a los asalariados de menores ingresos y a las PyMEs. Esto ocurre porque el diseño de la ATP plantea cuatro situaciones distintas.

En primer lugar, a quienes ganan neto menos de un salario mínimo vital y móvil (SMVM), el Estado le cubre el 100%. Aquí se encuentra aproximadamente el 15% de los beneficiarios de la ATP.

En segundo orden, a quienes ganan entre uno y dos SMVM (entre $16.875 y $33.750) el Estado le asiste un SMVM. De este modo, en los asalariados cuya remuneración está levemente por encima de $16.875, la cobertura por parte del Estado es cercana al 100%, en tanto que en quienes se acercan a dos SMVM la cobertura es cercana al 50%. Aquí se encuentra alrededor del 28% de los beneficiarios de la ATP.

En tercer lugar, a quienes ganan entre dos y cuatro SMVM (entre $33.750 y $67.500) el Estado le cubre exactamente el 50% del salario. Aproximadamente el 42% de los beneficiarios de la ATP se encuentra en esta situación. Por último, a quienes ganan más de $67.500 el Estado le cubre un máximo de dos SMVM ($33.750). De esta manera, mientras mayor sea el salario, el porcentaje cubierto por el Estado decrece. Alrededor del 15% de los asalariados beneficiarios de la ATP se encuentran en esta condición. Esto último implica que alrededor del 85% de los beneficiarios de la ATP tiene garantizada por lo menos la mitad de su salario.

Este diseño, además de proteger más a los asalariados más vulnerables, tiene un impacto mayor en las PyMEs. La razón es que -al igual que en todo el mundo- en Argentina los salarios son menores cuanto más pequeña es una empresa; de este modo, la cobertura de la masa salarial por parte de la ATP es mayor en las empresas chicas. Por ejemplo, en las menores de 25 empleados, la ATP cubre en promedio el 70% del salario neto. En las de más de 800 empleados, esa cifra es del 50%.

A partir de junio, el beneficio estará destinado a los sectores que no hayan retomado la actividad económica, según cada región: aquellas zonas en que rige el Aislamiento social, preventivo y obligatorio (AMBA, Resistencia, Bariloche, Gral Roca, Gran Córdoba, Rawson-Trelew), continuarán accediendo al programa que cubre hasta 2 salarios mínimos vitales y móviles ($33.750); mientras que, en las zonas con Distanciamiento social, preventivo y obligatorio (resto del país), el beneficio tendrá como máximo un salario mínimo, vital y móvil ($16.875). Los sectores críticos (turismo, hotelería, servicios ligados al esparcimiento, entre otros), por su parte, seguirán recibiendo un máximo de 2 salarios mínimos vitales y móviles, independientemente de la zona geográfica en que se encuentren.