Tierra

Es el nombre de nuestra casa común, el planeta que habitamos, pero también el modo en que nos referimos habitualmente a uno de los elemento de la naturaleza: el suelo.

Debido a los procesos biológicos y fisicoquímicos que ocurren en los suelos, ellos son de importancia fundamental para los ecosistemas terrestres: mantienen y mejoran la calidad del agua, constituyen un importante reservorio de carbono, son el principal soporte y fuente de nutrientes para los vegetales y albergan una enorme biodiversidad.

Desde el punto de vista económico, sustentan directa o indirectamente todas las actividades agroproductivas.